Brian McCann listo para la tradición de los Yankees

"Este es uno de los días más felices de mi vida", dijo el receptor sobre su llegada a los "Bombarderos"
Brian McCann listo para la tradición de los Yankees
El pelotero Brian McCann lucirá la franela con el número 34 de los Yankees durante los próximos cinco años.
Foto: AP

Nueva York — Con la chequera aún abierta, los Yankees presentaron ayer a su nuevo cátcher Brian McCann, que acompañado de su familia se puso por primera vez la franela con el número 34 que lucirá durante los próximos cinco años.

“Este es uno de los días más felices de mi vida”, dijo el receptor. “Le quiero agradecer a mis padres por inculcarme este deporte. También agradezco a mi esposa por hacer que jugar béisbol sea tan fácil para mí”.

McCann, que jugó hasta la temporada pasada con los Bravos de Atlanta, se suma al linaje de receptores que ha distinguido a los Yankees en su historia, entre los que se incluyen nombres como Yogi Berra, Thurman Munson o Jorge Posada.

“Quiero ser parte de esa tradición. Vengo a ser yo mismo, a jugar y colaborar con el equipo para ayudarlo a ganar muchos campeonatos”, comentó McCann, miembro del equipo de estrellas en siete ocasiones.

Su juego es una adición clave para los “Bombarderos de El Bronxen ambos aspectos del juego. Además de contar con un bate poderoso que suele pegar arriba de 20 jonrones por temporada, el nuevo número 34 del equipo se distingue por su brazo y lectura del juego que lo convierten en gran defensivo.

“Una de mis prioridades es prevenir carreras y por eso Brian es una gran adición a nuestro equipo”, dijo el mánager Joe Girardi. “Además me emociona mucho que él llegue aquí porque él fue clave para mejorar la rotación de picheo de los Bravos. Traerá ese liderazgo y su gran poder al bat”.

McCann es octavo entre los receptores en activo atrapando a ladrones de base con 200 outs en su carrera.

La presentación del receptor se dio a un par de días de que los Yankees anunciaran la firma de Jacoby Ellsbury, quien dejó a los reinantes Medias Rojas de Boston para cubrir la pradera central de los Bombarderos al ritmo de $153 millones por las próximas siete campañas.

Estas dos multimillonarias adiciones al equipo ponen en duda el futuro del segunda base dominicano Robinson Canó, quien se esperaba se convirtiera en la nueva cara del equipo ante la decadencia de la vieja guardia comandada por el veterano Derek Jeter.

“Nosotros queremos que ‘Robbie’ se quede con nosotros, pero si no es él, alguien más jugará en esa posición”, manifestó Brian Cashman, gerente del equipo.

Canó pretende un contrato de $260 millones y nueve temporadas, lo que divide la opinión de la gente en la calle.

“Canó se los merece. Es un buen muchacho que ha dado mucho por el equipo. Si se va, los Yankees van a perder mucha fanaticada”, opinó Miguel de la Rosa. “Viendo lo que le dieron a Ellsbury, yo creo que sí le darán a Robinson lo que pide”.

Pero otros no comparten este punto de vista.

“Que se vaya lejos, a Seattle con los Marineros. Canó no ha ganado nada, ni pudo con el equipo cuando se le necesitaba. No es un jugador como Mariano que se involucra con la comunidad. Creo que ni vive en la ciudad. Ahora quiere todo ese dinero. Es ridículo”, indicó Winston Rouse.

El capítulo de Canó es el siguiente episodio en la novela que los Yankees han montado en esta temporada muerta en la que buscan poner un equipo que le pueda pegar al rey Boston que los humilló la temporada pasada.

La llegada de McCann relega de nuevo al venezolano Francisco Cervelli, quien perdió la temporada pasada primero por una fractura en la mano derecha y luego por la suspensión de 50 juegos por su relación en el escándalo de la clínica Biogensis que suministró de esteroides a por lo menos 13 peloteros.