Mente abierta para la educación

Carmen Fariña, la sucesora de Dennis Walcott como la jefa de las escuelas de nuestra ciudad, se enfrentará a una larga lista de problemas que tendrá que resolver de inmediato. Aunque estoy segura de que la Canciller Fariña está recibiendo consejos de muchas personas, me gustaría sugerir que tal vez lo más importante en la lista es la mala calidad de nuestras escuelas en las comunidades de bajos ingresos.

Mi opinión —al igual que la de los padres deCarmen Fariña —siempre ha sido que con una base educativa sólida mis hijos podrán algún día alcanzar el sueño americano. Por desgracia, cuando llegó el momento para mis hijos de entrar en el sistema de escuelas públicas, me encontré con la realidad de que las escuelas de mi barrio —donde sólo 17% de estudiantes están leyendo a nivel de escuela primaria— no les iban a ayudar a prosperar.

La Canciller Fariña debe abordar este problema con una variedad de soluciones, como una gama más amplia de programas sociales, el desarrollo profesional adicional para el personal de la escuela, y, sí, opciones escolares alternativas como las escuelas chárter. Así se podría garantizar que la Historia de dos Ciudades de la que habla De Blasio no continúe.

Los padres en comunidades como la mía saben que sus escuelas no están a la altura y que no deberían tener que esperar años para encontrar soluciones, especialmente porque nuestros hijos sólo tienen una oportunidad para formarse. Esos sentimientos probablemente son la razón porque más de cincuenta mil familias se encuentran en listas de espera para escuelas públicas chárter – muchos de las escuelas públicas charter en la ciudad están consiguiendo mejores resultados que las escuelas tradicionales.

Así que mientras me siento alentada por el compromiso de la Canciller Fariña para involucrar a los padres, espero que ella escuche a todos los padres de la ciudad y mantenga una mente abierta a todas las soluciones para mejorar nuestras escuelas.