Brote de influenza impacta 26 estados en EEUU

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) advirtieron que, aproximadamente, la mitad del país presenta casos, mayormente, del H1N1
Brote de influenza impacta 26 estados en EEUU
Un pasajero del tren N, en Astoria, se cubre la boca para evitar ser contagiado.
Foto: EDLP / Pedro F. Frisneda

NUEVA YORK – Como si fuera poco la ola de frío que está azotando a casi todo el país, los estadounidenses también están enfrentando un brote del peligroso virus de la influenza que mantiene en alerta a las autoridades de salud locales y federales.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) advirtieron que aproximadamente la mitad de Estados Unidos muestra actividad de la influenza, particularmente la variedad correspondiente al peligroso virus H1N1, microorganismo que fue responsable de la pandemia global de 2009 y que sigue causando muertes en todo el planeta.

El informe del CDC indica que la enfermedad, conocida popularmente en inglés comoflu, se está propagando rápidamente esta temporada y ya subió de 10 a 26 estados en los cuales se han reportado casos. Entre éstos se encuentran Nueva York, Connecticut, Massachusetts y Pennsylvania.

La alarma actual ha subido debido a que el virus ya ha causado la muerte de seis niños esta temporada en EEUU, según datos de los centros. La agencia no guarda registro de los decesos de adultos, pero decenas han sido reportados en todo el país.

Según estimaciones oficiales, el virus afecta a más del 20% del total de la población, ubicándose como la quinta causa de muerte en el país (con 20,000 fallecidos cada año aproximadamente).

Según el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), se trata de un virus que causa una infección aguda del tracto respiratorio, y que produce dolores en la garganta, cabeza y pecho. Muchas personas presentan fiebre, dolor en los huesos, mareos, fatiga, diarrea y vómitos. Si los pacientes no se cuidan debidamente, podría causar problemas respiratorios, asfixias y hasta neumonía, que en muchos casos puede ser mortal.

Aseguran los expertos que el virus que produce la enfermedad es muy contagioso. Se pude esparcir fácilmente de persona a persona mediante la tos, estornudos, y entran al cuerpo por las membranas mucosas de los ojos y la boca.

Algunas de las personas que presentan síntomas son tratadas con antibióticos, pero muchas veces éstos no son suficientes para detener el desarrollo de complicaciones respiratorias o neumonía. Por ello, las autoridades de salud aseguran que lo único que trabaja efectivamente para prevenir el virus es la vacuna.

La inmunización se desarrolla cada año a base del mismo virus de la influenza, pero inactivo. Se diseña dependiendo del tipo de virus que se cree va a llegar y se produce en huevos de gallina. Por ello, las personas alérgicas al huevo no deben ser vacunadas. Y, debido a que el virus es objeto de constantes mutaciones, todos los años se debe desarrollar una vacuna nueva.

Otras de las principales recomendaciones para prevenir la influenza es mantenerse alejado de las personas que padecen la gripe y permanecer en lugares ventilados y con calefacción.

De acuerdo con una lista presentada por la NIAID, las personas que están en mayor riesgo de contraer la influenza y, por ende deben, vacunarse con prioridad son:

* Los mayores de 65 años.

* Quienes sufran de enfermedades cardiovasculares crónicas, pulmonares o trastornos metabólicos como la diabetes. También aquellos con disfunción renal, anemia, asma y los que sean VIH positivo o tengan Sida.

* Residentes en asilos de ancianos, enfermerías, centros de cuidado de salud o enfermedades crónicas.

* Niños y adolescentes de 6 meses a 18 años.

* Niños de seis meses o mayores que tengan trastornos respiratorios.

* Mujeres que van a tener dos o tres meses de embarazo durante la época de influenza.

La influenza se presenta con mayor incidencia en esta época del año debido a los constantes cambios del clima y las bajas temperaturas invernales, que la hacen más activa. Los meses más críticos son enero y febrero.