Gauchos brasileños de Fogo de Chão prenden fuego en NYC
Estos anfitriones son quienes le sirven los cortes de carne a los comensales en la churrasquería, ubicada en Manhattan
Nueva York — El procedimiento siempre es el mismo en las churrasquerías brasileñas: colocas sobre la mesa el lado verde del botón cuando quieres que te traigan carne, y el lado rojo cuando sientes que necesitas parar. La diferencia del recién inaugurado Fogo de Chão es que son los mismos gauchos quienes te sirven los cortes en el plato.
Con nueve locales en su natal Brasil y otros 21 en los Estados Unidos, en ciudades como Baltimore, Los Ángeles y Miami, el restaurante especializado en carnes abrió, recientemente, su primera sede en Manhattan, muy cerca de Times Square, donde prometen ofrecer “un viaje culinario” a la nación suramericana.
El enorme local de 16,000 pies cuadrados y capacidad para más de 300 personas, es el destino ideal para los amantes de la carne. Allí los gauchos-chefs, vestidos con sus típicos pantalones abombados, se pasean en una especie de coreografía por las mesas cargando una vara de metal con alguno de los 16 cortes de res, cerdo, cordero o pollo que han sido previamente adobados y cocinados por ellos mismos.
“Está en nuestra sangre, nosotros en Brasil cocinamos churrasco con nuestros padres desde que tenemos 8 o 9 años”, explica el gaucho-chef principal, Ezequiel Mafrin, sobre la tradición de cocinar carne asada a fuego abierto practicada por los gauchos o vaqueros de la zona sur de su país, costumbre adaptada al concepto de Fogo. “Es muy especial porque compartimos la cultura de Brasil con los comensales”.
El desfile de carnes, controlado con el botón verde o rojo, es siempre acompañado con las legumbres, quesos, embutidos o vegetales que conforman el enorme bar gourmet de ensaladas. Platos más tradicionales de la comida brasileña, como el pão de queijo (pan de queso), las bananas caramelizadas y el arroz blanco con frijoles negros, también están a la disposición.
Siguiendo la costumbre de otras churrasquerías de la ciudad, por un precio único ($39.50 almuerzo/ $59.50 cena), las carnes y demás comidas del menú son ilimitadas.
“Nunca paramos a nadie, no ponemos un límite”, asegura Andy Feldmann, director de mercadeo, quien aconseja que para que las personas disfruten la experiencia “se tomen su tiempo”. “Disfruten cada pedazo de carne fresca que tengan en su plato y no olviden que pueden pedirle al gaucho si quieren probar algo específico. Total, pueden pasar aquí la noche entera comiendo”.
El precio anterior no cubre al más famoso de los tragos brasileños, la caipiriña, que el restaurante tiene disponible en diferentes sabores. Gran variedad de vinos y algunos postres tradicionales, como la crema de papaya y el flan, también forman parte de lo que ellos llaman la “experiencia Fogo”.
Fogo de Chão está localizado en el 40 West de la calle 53, en Manhattan (www.fogo.com); (212) 969.9980.