Cambio de perfil

La operación de nariz sigue estando en el tope de las cirugías entre las latinas

Nueva York — Angie Díaz quiere ser actriz y teme que su nariz se interponga en sus planes. Por eso decidió unirse a la enorme estadística de mujeres latinas que han recurrido a una cirugía para mejorar el perfil heredado al nacer.

“Tengo un ‘bump’ (protuberancia) en la nariz y además cuando me río los orificios se me ven muy grandes”, se queja la estudiante de teatro de 22 años, hija de padre hondureño y madre puertorriqueña, quien el próximo 6 de febrero entrará al quirófano para mejorar algo que le molesta desde hace varios años.

El Dr. Barry Weintraub, quien será el encargado de la cirugía de Díaz, asegura que las latinas siguen recurriendo a la operación de nariz con tanta regularidad como a la de aumento del busto. En efecto, según cifras de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS, en inglés), las hispanas son el segundo grupo en el país que más recurre a este procedimiento, después de las anglosajonas; y mientras que durante el 2012 el número de implantes de senos se redujo en un 7%, la cirugía de nariz se mantuvo igual.

“Es muy común entre las latinas, y desde que la economía se empezó a estabilizar he notado que vienen aún más por esa cirugía”, explica Weintraub. “Generalmente me piden que les quite la protuberancia en el tabique de la nariz o lo abultado o caído de la punta”.

La Dra. Michelle R. Yagoda cuenta que a su consultorio llegan muchas mujeres de países como Perú y Chile quejándose de que tienen un tabique muy bajo; mientras que por ejemplo ecuatorianas y bolivianas dicen tenerlo muy elevado. Sus pacientes de países caribeños lamentan tener los orificios muy anchos.

“La cirugía plástica facial ha sido muy popular entre los latinos por mucho tiempo, pero puedo decir que en mi consultorio ha habido un incremento de por lo menos un 10% en las operaciones de nariz (entre hispanos) en los últimos años”, agrega la Dra. Yagoda, quien entre su principal clientela cuenta a pacientes principalmente de México, Ecuador, Colombia, República Dominicana y Puerto Rico.

El hecho de que este tipo de cirugías es ahora mucho más sencillo y con mejores resultados, aseguran los expertos, ha ayudado a que cada vez más gente recurra a ellas.

“Al hacérselas ya las personas no lucen como si un camión las hubiese atropellado. Todo ha cambiado porque los instrumentos son muy pequeños y delicados. Por ejemplo, yo ya no rompo el tabique sino que lo limo, y al no romper los huesos se evitan los morados que ocurrían antes”, explica el Dr. Weintraub, asegurando que la operación toma un promedio de dos horas y cuando el paciente despierta de la anestesia no requiere de grandes vendas sino de una tablilla muy pequeña. “En cinco días se les retira la tablilla y los adhesivos. Todo en total toma como una semana”.

Angie Díaz tiene algunos nombres en mente cuando se le pregunta sobre su nariz ideal. “Me encanta la de Sofía Vergara y la de Kerry Washington (actriz americana de la serie Scandal)”, confiesa.

Y es que para los cirujanos es común que sus pacientes lleguen al consultorio con las fotos de las famosas a quienes le envidian esa parte del rostro.

“Me dicen que quieren la nariz de Jennifer López y Sofía Vergara, y también Shakira”, cuenta la Dra Yagoda.

Kim Kardashian es muy común y la princesa Kate Middleton”, agrega el Dr. Weintraub, quien por otro lado se declara en desacuerdo con usar a J.Lo como ejemplo. “Jennifer López tiene cirugía nasal, pero para ser honesto creo que pudiese ser mejor. Es muy redonda, parece que hubiese peleado en un ring de boxeo. No creo que sea una nariz bonita”.

Ambos cirujanos coinciden en que muchas mujeres cometen el error de ser poco realistas en relación a lo que quieren y lo que se les puede hacer en realidad.

“Pienso que la belleza es subjetiva y no se trata de tener rasgos perfectos, sino que resulten agradables y atractivos. No hay una nariz ideal para todas las personas, la idea es lograr una integración dependiendo de la etnicidad y rasgos de cada quien”, opina la Dra Yagoda. “Por ejemplo para las latinas me gusta algo más suave y redondo que algo muy recto. Si la nariz se hace muy recta se ve poco atractiva y natural”.

“La perfección es una palabra difícil, pero los cirujanos tratamos hacer el mejor trabajo posible”, acota el Dr. Barry Weintraub.

En Nueva York el precio promedio de una cirugía de nariz va desde los $7,000 a los $10,000.