De Blasio cumple una promesa

Finalmente ayer el Alcalde Bill de Blasio y su comisionado de la policía, William Bratton, anunciaron a los neoyorquinos que la Ciudad retiraría la demanda contra la orden federal que dictaminó la Jueza Federal Shira Scheindlin, que frenó la manera de como se ejercía el “parar y revisar” (stop and frisk), la controvertida práctica policial de detener y catear a las personas sin cumplir con los estándares constitucionales.

La demanda había sido iniciada por la administración de Bloomberg, que trató de que la decisión de la jueza fuese rechazada en un último intento de legitimar esta mala práctica.

En cambio, De Blasio dijo que se aprobó un monitoreo de tres años para revisar la creación de reformas que terminen con acciones discriminatorias sobre aquellas comunidades que han sido afectadas.

El retiro de la demanda es un gran paso para restaurar los derechos civiles de los neoyorquinos. Incluso vemos como muy positiva esta medida porque ayudará a consolidar la relación de las comunidades de color con el departamento de policía más grande del país. A la vez, y no es un punto menor, es un paso positivo en el ejercicio democrático de la ciudad que, en su gran mayoría, se opuso a la práctica de “parar y revisar”.

Sin embargo, es importante ser cuidadoso en este anuncio. Que la demanda se haya retirado, no significa que “parar y revisar” se termine. Scheindlin, ha dejado muy claro que la práctica es totalmente constitucional, a la vez que determinó en su momento que la policía sí violó los derechos constitucionales de miles de latinos y negros. Es decir, lo que está en juego es analizar la manera como se practicó.

De esta manera, lo que pasará es que la medida se reformará y para ello debemos mantener la idea de protección de los derechos civiles y la participación de los líderes comunitarios.

Esperamos que la administración de De Blasio, al igual que el comisionado Bratton logren hacer una reforma del “parar y revisar” de manera inclusiva en el marco de la estrategia de seguridad de Nueva York, como indicó Scheindlin.

Hacemos un llamado a que el comité de reforma incluya a activistas, líderes comunitarios, ciudadanos y luchadores de los derechos civiles. Asimismo, consideramos que ese comité debe actuar con total transparencia para que los neoyorquinos puedan entender las prácticas de seguridad que se ejercen en nuestra ciudad y en nuestras comunidades que ya bastante tuvieron con las ideas de Bloomberg, quien buscó la anulación del fallo antes de terminar su mandato en un último intento de legitimar una práctica que, según él, funcionó para reducir la tasa de criminalidad.

Aplaudimos la decisión de la nueva administración y esperamos que este sea tan solo el primer paso para mantener una buena relación entre el Alcalde y sus ciudadanos para mejorar la calidad de vida en la ciudad.