¿Por qué estirar es bueno para los adultos mayores?

El dolor y la rigidez del envejecimiento comienzan con las tensiones musculares temporales que se convierten en permanentes
¿Por qué estirar es bueno para los adultos mayores?
Foto: Esta imagen es una obra derivada de 09.Stretch.NationalMall.WDC.10apr06 por Elvert Barnes, disponible bajo la licencia Licencia de Atribución en http://www.flickr.com/photos/perspective / 126856225/

El dolor y la rigidez del envejecimiento comienzan con las tensiones musculares temporales que se convierten en permanentes y afectan la calidad de vida.

Sin embargo, no asuma que con el paso del tiempo perderá automáticamente su flexibilidad. Usted puede contrarrestar los efectos de la senectud para que su organismo responda bien a los cambios que provoca el envejecimiento. Cuando se es flexible, se puede vivir con vitalidad, energía e independencia.

Con los años aprendemos formas específicas de mover los músculos para realizar cualquier actividad. La mala postura y la falta de flexibilidad pueden ser el resultado de un problema médico o ser la consecuencia de la falta de estiramiento y de una alineación corporal inadecuada.

Cuando los músculos se ponen tensos y permanecen de ese modo, dejan de ser elásticos y restringen el movimiento. Como resultado, la restricción del movimiento y/o rigidez a menudo conducen a la falta de uso de la parte afectada.

El estiramiento activa el movimiento de los fluidos en las articulaciones, lo que reduce el desgaste y desgarre causado por el entrenamiento. Si además de estirar, hidrata su cuerpo de manera adecuada, contribuirá a que la movilidad de sus tejidos y las coyunturas que se han permanecido rígidas, vuelvan a ser elásticas. Estirar de forma frecuente es la mejor manera de mantener la masa muscular y la flexibilidad y reducir la tensión muscular general.

El mejor momento para estirar es después de su entrenamiento, cuando los músculos están calientes, ayuda a aliviar el dolor de los músculos provocados por desgarros microscópicos y por productos de desecho acumulados en los tejidos (ácido láctico).

Asimismo, alarga las fibras musculares individuales lo que aumenta la circulación sanguínea. Estire cada tercer día durante 5 a 10 minutos para mantener sus músculos flexibles. Si sus músculos están particularmente rígidos, lo mejor es realizar un estiramiento delicado con más frecuencia.

Un método aconsejable es el estiramiento estático, en el que se alarga progresivamente un músculo en reposo. En esta modalidad no hay rebote: una vez que haya extendido el músculo al máximo debe mantener este estiramiento durante 15 a 30 segundos.

Tenga en cuenta que una vez que un músculo ha alcanzado su longitud máxima absoluta, tratar de estirarlo aún más puede causar estrés innecesario a los ligamentos y los tendones. Recuerde centrarse en la alineación correcta del cuerpo.