Retiro de apelación a “Stop and Frisk” inicia reforma en NYC

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, anunció hoy que la ciudad no presentará recurso contra la sentencia que declaró inconstitucional la práctica policial de “parar y registrar”
Retiro de apelación a  “Stop and Frisk” inicia reforma en NYC
Varias protestas se han realizado a lo largo de NYC en repudio al programa “Stop and Frisk”.
Foto: Archivo

Nueva York – El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, anunció hoy que la ciudad retirará la apelación de la sentencia que declaró inconstitucional la práctica policial de “parar y registrar” a posibles sospechosos, conocida como “Stop and Frisk”.

“Vamos a retirar la apelación y, con la aprobación de los tribunales, vamos a cerrar un acuerdo (con los demandantes) para resolver este caso”, anunció el funcionario en una conferencia de prensa.

La práctica es un controvertido programa de la Policía de Nueva York (NYPD) mediante el que los agentes paran y cachean a las personas en las calles. El programa fue declarado inconstitucional en agosto pasado por una jueza federal.

Ese fallo de la magistrada Shira Scheindlin fue apelado en diciembre por el entonces alcalde Michael Bloomberg, un firme defensor del procedimiento. Ahora, la administración De Blasio descartará la apelación para resolver el caso.

El acuerdo anunciado este jueves incluye crear un supervisor que vigile durante tres años -y no indefinidamente como se había pactado- que NYPD implementa la reforma para asegurar que respeta los derechos constitucionales de las minorías.

“No vamos a romper la ley para aplicar la ley”, afirmó hoy el nuevo jefe de la Policía de Nueva York, Bill Bratton, quien ha cambiado totalmente de postura respecto a su predecesor en el cargo, Raymond Kelly.

Este acuerdo “nos pone en el camino de la reforma”, afirmó el alcalde, quien durante la campaña electoral fue uno de los más duros críticos de ese programa policial, que se ha cebado especialmente en los jóvenes de las minorías afroamericana y latina.

De Blasio agregó que, a partir de ahora, Nueva York podrá dejar este episodio atrás para ser “una ciudad en la que se respetan los derechos de todos y en la que la Policía y la comunidad están unidas frente a la violencia”.

El demócrata reconoció que esta práctica causó una “ruptura” entre la Policía y algunas comunidades, lo que generó “daños reales”, e insistió en que las minorías, que son ya la mayoría de la ciudad, deben ser respetadas por los servidores públicos.

“Nuestros jóvenes de color son nuestros futuros líderes, serán la columna vertebral de la ciudad, y tenemos que respetarlos. Y en las últimas décadas no los hemos respetado”, destacó De Blasio.

Según datos oficiales, sólo en 2012 hubo 532,911 detenciones de este tipo, de las que el 54.8 % afectaron a afroamericanos y el 31.8 % a latinos, mientras que los blancos representaron sólo el 9.7 % de las víctimas de esa práctica.

El anuncio fue recibido rápidamente de forma muy favorable por diversas organizaciones y dirigentes comunitarios, como la Unión de Libertades Civiles (ACLU), que aplaudió la decisión del alcalde.

“Entendemos que la cultura de la mayor fuerza policial del país no puede cambiar de la noche a la mañana. Pero creemos en la buena voluntad y buenas intenciones de la nueva administración”, sostuvo la directora ejecutiva de ACLU en Nueva York, Donna Lieberman.

Por su parte, el concejal de origen dominicano Ydanis Rodríguez destacó que los pasos anunciados abrirán la puerta a “reformas significativas” para empezar “la reconciliación en nuestras comunidades más afectadas por esta práctica inconstitucional”.