Dreamers: una inversión para NY

Por fin, el gobernador Andrew Cuomo habló sobre un tema que concierne a la comunidad inmigrante y a los latinos. El mandatario dejó sentir que si la legislatura estatal aprueba la propuesta Dream Act NY que permitiría a los Dreamers obtener ayuda financiera estatal si cualifican, él la firmaría. Nueva York ya tiene un sistema de Dream Act pero no ofrece ayuda económica.

Desde que el Gobernador fue elegido, la agenda para la comunidad inmigrante ha sido invisible. Temas como el Dream Act y licencias de conducir para los indocumentados no han tenido el apoyo público de Cuomo. Un golpe bajo para los latinos de la ciudad que se han visto ignorados por el líder del partido demócrata, que muestra una visión contraria a los funcionarios por distrito y municipales de su mismo partido.

La propuesta, introducida en ambas cámaras por el asambleísta Francisco Moya y por el senador José Peralta, no ha tenido problemas en ser aprobada en los últimos tres años en la Asamblea, pero el Senado, codirigido por el demócrata de El Bronx Jeffrey Klein y el republicano Dean Skelos, no ha dado tregua al asunto. No se ha permitido que la propuesta se lleve a votación durante este mismo periodo.

Este mes el estado de Washington se convirtió en el cuarto en pasar tal medida. En cambio, Nueva York, la capital del mundo, sigue rezagada a la hora de dar salida a medidas para la comunidad inmigrante que son de sentido común elemental.

De acuerdo con estudios, la medida tiene un presupuesto de unos $25 millones anuales, lo que supondría un 2% del presupuesto académico estatal, o un 0.01% del presupuesto en general. El estado no tendría que romper la alcancía porque se trata de una cantidad casi insignificante.

Le agradecemos al Gobernador que hable en público sobre el tema. Ahora necesitamos no solo que ofrezca su firma a una batalla legislativa, sino que ayude a ganar la contienda.

Y le instamos al co-liderato en el Senado a que se tome en serio y analice los beneficios de la medida para el Estado, y no solo para los respectivos partidos.

La medida estará solo disponible a los alumnos que deseen ir a la universidad y califiquen. Y son aquellos a los cuales ya hemos apoyado para que se formen mediante nuestro sistema público de educación, al gastar $19,076 por cada estudiante para ser exactos, de acuerdo a las cifras del censo.

En cambio, por muchos menos la propuesta ayudaría a miles de estudiantes a obtener una educación universitaria y poder trabajar en empleos de niveles de impuestos más altos que regresarían a los bolsillos de la ciudad mediante contribuciones. En sí es una medida lógica, pues al final es un rendimiento sobre la inversión.