Albany debe trabajar por una meta común

En Albany ya están terminando sus propuestas presupuestarias, las cuales deben conciliar en una versión final que le presentarán al gobernador. Esto significa que un acuerdo para realizar un programa viable de Pre-K universal es de apremiante necesidad.

Desde que el alcalde Bill de Blasio juramentó, él y el gobernador Andrew Cuomo se han enfrascado en un tira y jala con la educación de la Ciudad y el Estado que prácticamente no beneficia a nadie.

Mientras ellos no se ponen de acuerdo para llevar a cabo una misma meta, en la Ciudad, los niños latinos de tres y cuatro años son los que menos servicios obtienen hoy en día. Un 50.4% no está debidamente inscrito, en comparación con el 29.4% de los blancos y el 39.6% de los afroamericanos.

Esta semana, la Asamblea incluyó el plan tributario de un modesto aumento a quienes ganan más de $500,000 al año, el cual sería exclusivamente utilizado para financiar los programas preescolares y programas para después de la escuela, el Gobernador dice que el estado puede proveer los fondos sin aumentar los impuestos. Le toca ahora actuar al dividido Senado y al Gobernador. La matemática no cuadra. Simplemente el presupuesto del gobernador no da para cubrir el costo de Pre-K universal, mucho menos para Pre-K universal y programas para después de la escuela tanto en la Ciudad como en el Estado.

Un acuerdo es necesario. Aunque la propuesta de Bill de Blasio para la Ciudad es factible y sustentable, nos urge exigir un acuerdo igualitario para los residentes necesitados de la Ciudad y del Estado de Nueva York. De acuerdo con el economista de Columbia University, Jeffrey Sachs, si se le permite a la ciudad pagar por sus programas, esto abriría el paso para darle más recursos monetarios al estado para crear su programa universal y donde la palabra universal (para todos) podría ser aplicada correctamente en el Estado como proponen ambos funcionarios.

Ya el alcalde ganó su elección. Ahora, el gobernador está en año electoral y obviamente la propuesta de subir los impuestos no le ayudaría en su campaña con los votantes que viven fuera de la Ciudad. Pero movidas audaces son las que nos llevan al progreso y no al estanque burocrático. Por ende, ambos jugadores del mismo partido deben encontrar una fórmula ganadora, ya sea sin o con el aumento de los impuestos.

La comunidad latina y otras minorías necesitan garantía de que Albany puede legislar por el beneficio de las comunidades y no por intereses políticos. La hora es ya y solo quedan tres semanas para lograrlo.