El Barcelona, dos años sin ganar en el Bernabéu

El Barcelona llega renacido y rearmado al Clásico del domingo en el Santiago Bernabéu, donde no consigue la victoria desde hace dos años, cuando venció por 1-2 en la ida de los cuartos de final de la Copa del Rey. A un lado de la apuesta competitiva entre el Real Madrid y el Barcelona, Cristiano Ronaldo y Leo Messi encaran su duelo particular, un 'clásico' enfrentamiento individual más allá de los intereses de sus respectivos equipos, donde cada acomete su personal lucha con la historia. El segundo duelo entre el italiano Carlo Ancelotti y el argentino Gerardo 'Tata' Martino, técnicos amantes del fútbol de ataque, presenta en el 'Clásico' del fútbol español una propuesta definida, con un once que el madridismo recita de memoria, ante otro por definir en un rompecabezas que aún no encaja.

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El Barcelona, dos años sin ganar en el Bernabéu
El entrenador del FC Barcelona, Gerardo "Tata" Martino (d), conversa con el delantero argentino, Leo Messi, durante un entrenamiento. EFE/Archivo

Madrid, 21 mar (EFE).- El Barcelona llega renacido y rearmado al Clásico del domingo en el Santiago Bernabéu, donde no consigue la victoria desde hace dos años, cuando venció por 1-2 en la ida de los cuartos de final de la Copa del Rey.

Madrid, 21 mar (EFE).- A un lado de la apuesta competitiva entre el Real Madrid y el Barcelona, Cristiano Ronaldo y Leo Messi encaran su duelo particular, un ‘clásico’ enfrentamiento individual más allá de los intereses de sus respectivos equipos, donde cada acomete su personal lucha con la historia.

Madrid, 21 mar (EFE).- El segundo duelo entre el italiano Carlo Ancelotti y el argentino Gerardo ‘Tata’ Martino, técnicos amantes del fútbol de ataque, presenta en el ‘Clásico’ del fútbol español una propuesta definida, con un once que el madridismo recita de memoria, ante otro por definir en un rompecabezas que aún no encaja.

Fue una noche magnífica del chileno Alexis Sánchez, clave en la remontada al gol inicial de Cristiano Ronaldo con dianas de dos defensas, Carles Puyol y el francés Eric Abidal.

La coincidencia del luso y el argentino sobre un terreno de juego encuadra el reto permanente al que ambos se ven sometidos a lo largo del curso. Cifras imposibles y registros inalcanzables que terminan por ser presa de la voraz ambición de los dos astros.

El partido de la primera vuelta era el mejor momento para que Ancelotti marcase un camino. Tenía la posibilidad de romper con el pasado. Alejarse de las artimañas que empleó José Mourinho para conseguir reducir la distancia que separaba a Barcelona de Real Madrid. Y el italiano, en su primer ‘Clásico’, cometió su mayor error desde que aterrizó en la casa blanca.

Era una muesca más a una espectacular racha barcelonista en el coliseo blanco, donde no perdía desde 2008 (4-1 en Liga) y que inició con el recordado 2-6 (2 de mayo de 2009).

Con el Mundial al fondo Cristiano Ronaldo y Leo Messi aceleran el paso. Tiran de sus equipos en busca de títulos que engrandezcan aún más la leyenda de trayectorias iluminadas por sus marcas individuales.

Nadie comprendió su ataque de entrenador. Fue el único partido en el que realizó un experimento que no funcionó. La presencia de Sergio Ramos como medio centro desconcertó a todos. Bien es cierto que aún no disponía de una figura que posteriormente desató su mejor fútbol -Xabi Alonso- y que aún no se había producido la lesión de Sami Khedira que permitiría a Ancelotti a volver al origen de la pretemporada, recuperar un dibujo 4-3-3 y cambiar piezas de posición para un mejor funcionamiento.

Aquel 1-2 castigó el dispositivo del técnico portugués Jose Mourinho, que sorprendió con la entrada del zaguero luso Ricardo Carvalho y en el lateral del turco Hamit Altintop, y premio una nueva exhibición del conjunto que dirigía Pep Guardiola.

El portugués llega al Clásico asentado como abanderado del líder. Ataviado por la condición de Balón de Oro, un triunfo que desahogó parte de su ambición enfermiza, espera el choque feliz en lo personal. Con un doblete más en su cuenta, obtenido ante el Schalke en la Liga de Campeones y erigido en el máximo anotador de la Liga y del torneo continental.

La desgracia de Khedira provocó el cambio de sistema y el paso de Di María al centro del campo. El cambio de filosofía era evidente. Por el camino se perdía a Isco, el jugador más brillante del inicio de campaña que no encuentra posición en el nuevo dibujo, pero se ganaba la mejor versión de Luka Modric, unos metros más atrás, y el sistema es el que mejor encaja para desatar la potencia de dos ‘balas’ en los extremos como Gareth Bale y Cristiano Ronaldo, que han conducido a Karim Benzema a su temporada más goleadora.

El Real Madrid rozó la remontada en la vuelta pese a que el Barcelona llegó al descanso con un 2-0 gracias a los goles de Pedro Rodríguez y Dani Alves, porque en el segundo tiempo el cuadro de Mourinho igualó con dianas de Cristiano Ronaldo y Benzema y estuvo cerca de lograr el pase.

El gol que anotó en La Rosaleda el pasado sábado, que sirvió para que el Real Madrid lograra los tres puntos y mantuviera la ventaja de cuatro respecto al Barcelona antes del partido del Santiago Bernabeu, elevó su cifra en la Liga a 25 dianas. Eso le situó como el primer jugador de la historia que alcanza este número en cinco temporadas seguidas.

Ese punto negro en su primera temporada lo tuvo también Martino en Anoeta. Encajó la derrota que más críticas provocó su figura. En Valladolid la dureza se dirigió a unos jugadores que parecieron saciados de éxito, con poca hambre de más. Ante la Real Sociedad fue el día que el ‘Tata’ osó a cambiar un estilo. Sentó a los ‘bajitos’ en el banquillo y alineó un doble pivote formado por Alex Song y Sergio Busquets. Otro idioma.

Pero desde aquel encuentro de ida, el conjunto azulgrana no ha vuelto a ganar en el Bernabéu. Perdió por 2-1 en la vuelta de la Supercopa de 2012, lo que le concedió el título al Real Madrid después del 3-2 del primer partido en el Camp Nou.

Ronaldo disfruta de su quinta campaña como futbolista del Real Madrid. Siempre ha ido más allá de los veinticinco goles. En la primera acabó con 26. Después sumó 40. En la tercera 46 y en la pasada 34. Ahora acumula 25 a diez partidos para el final de curso.

Desde entonces se acabaron las rotaciones y llega el momento de decidir entre nombres en partidos que ya deciden títulos. Todos sus jugadores de ataque no entran y es complejo hacer un once para un día señalado como el del Santiago Bernabéu. Sentar a Pedro, jugador en mejor estado en los últimos encuentros, o a Cesc, de los más regulares toda la temporada, o a Alexis en su mejor año.

El argentino Gonzalo Higuaín, ahora en el Nápoles, y Cristiano Ronaldo marcaron en los primeros veinte minutos y aunque Leo Messi acortó distancias el Barcelona no pudo arrebatar el título a los madridistas.

Cristiano no descansa. Voraz como nadie aspira a trasladar a Europa su liderazgo. Fue evidente el pasado martes, cuando el siete del Real Madrid decidió jugar ante el Schalke un partido irrelevante. Con más riesgos que ventajas. El portugués no perdió el tiempo y aprovechó los noventa minutos para engordar sus guarismos. Marcó dos de los tres goles que firmó su equipo para elevar a trece su renta en ‘Champions’.

Porque Neymar, pese a estar en el ojo del huracán por el precio de su traspaso que costó el puesto al presidente Sandro Rossell, está en el Barça para disputar este tipo de partidos. Deseoso de dar un golpe en la mesa en el mejor escenario, en casa del equipo que le quiso y se apartó de la puja por el alto coste de la operación. El mejor escenario para demostrar que todo lo que se ha desatado no le afecta en lo deportivo. Su presencia como titular es obligatoria. Como la de Bale. Ningún club invierte cerca de cien millones para que, estando en buenas condiciones, sus nuevos referentes ocupen plaza en el banquillo.

En la ida de las semifinales de la Copa del Rey 2012-13, Real Madrid y Barcelona firmaron tablas a un tanto. Fue la eliminatoria del joven zaguero francés Raphael Varane. Cesc Fábregas adelantó a los azulgrana pero el defensa igualó a nueve minutos del final y en la vuelta fue clave, junto a Cristiano Ronaldo, para sellar el 1-3 y el pase al encuentro definitivo.

Ronaldo, que suma 41 dianas en lo que va de ejercicio (25 en Liga, 13 en Europa y 3 en Copa) estableció un nuevo registro personal en la competición. Y amenaza ahora el récord en poder de Leo Messi y el ítalo brasileño Jose Altafini, los máximos goleadores, con 14 tantos, en una sola campaña de Liga de Campeones.

Martino tiene claro a qué jugará en el Bernabéu. Lo dijo tras castigar con siete tantos a Osasuna en la reacción culé. No es de cambiar ideas establecidas. Ancelotti también tiene poco que innovar. Ha dado con la tecla en un paso complejo de dar: un cambio de estilo. Su Real Madrid se ha convertido en protagonista con el balón manteniendo una endiablada velocidad de ataque. El intercambio de golpes será uno de los mejores que puede deparar el panorama futbolístico mundial.

En la última comparecencia del Barcelona en el Bernabéu, jugado una semana después de dicho choque copero, el Real Madrid, plagado de suplentes, volvió a vencer, en esta ocasión por 2-1.

El astro luso acumula 242 goles con el Real Madrid. Dio caza a otra leyenda blanca, el húngaro Ferenc Puskas, como cuarto máximo anotador del Real Madrid en todos los tiempos. A tiro queda Carlos Alonso Santillana (290), Alfredo Di Stéfano (307) y Raúl (323). Cuestión de tiempo.

El Barcelona saldrá a por el control de balón, a presionar y minimizar las virtudes del rival. Con la ocupación de espacios en ataque y la llegada de laterales ofensivos como Dani Álves y Jordi Alba a línea de fondo, como uno de los puntos clave donde dañar al Real Madrid con Marcelo y Dani Alves. Sus fuerzas marcarán una zona donde se decidirá el duelo, porque bastante tendrán con intentar frenar a Cristiano y Bale.

El francés Karim Benzema abrió pronto la cuenta, Messi respondió también temprano, pero a siete minutos del final, ya con Cristiano Ronaldo en el campo, Sergio Ramos, casi con el corazón, firmó el resultado definitivo.

Ronaldo mantiene el pulso con Leo Messi. Uno es el acicate del otro y viceversa. Y eso les convierte en mejores todavía.

La lucha en el centro del campo se perfila como otra clave. Xabi Alonso, Modric y Di María. Fuerza, calidad y máxima entrega en cada balón. Ante Busquets, Xavi e Iniesta, jugadores que han marcado el estilo que más éxito ha dado en la historia del Barça.

El Barcelona acude en esta oportunidad muy necesitado de recobrar el sabor del triunfo en el coliseo madridista, por cuanto una derrota le dejaría a siete puntos del conjunto del italiano Carlo Ancelotti.

El argentino pisará el estadio Santiago Bernabeu en plenitud después de una racha de altibajos y sospechas sobre su mejoría absoluta tras la lesión de principio de curso, que le obligó a parar y a comenzar la carrera de la temporada en desventaja.

Así se presenta un bello pulso entre Ancelotti y Martino, dos técnicos que han mostrado personalidad en un cambio de rumbo de sus clubes y que han soportado la crítica. El ‘Tata’ estuvo firmeen el debate de cambio de estilo inicial y está aguantando hasta el de su continuidad, manteniendo a su equipo con opciones de ‘triplete’. Ese es el sueño del madridismo con Ancelotti reconocido. Se le discutió hasta el derbi madrileño de semifinales de Copa del Rey. De escuchar que no ganaba a los grandes a ver reconocidos sus métodos. El ‘Clasico’ encumbrará a uno de los dos.

Por contra, un triunfo le acercaría a tan solo un punto y reabriría notablemente sus opciones de revalidar el título liguero.

Sin embargo, los últimos partidos han reencontrado la mejor versión del argentino. Más allá de las urgencias del Barcelona por reengancharse a la pelea por el liderato, el jugador argentino avanza a pasos agigantados mientras devora más y más cifras.

En todo caso, el Clásico vivirá un nuevo capítulo de una historia vibrante que comenzó, al menos en su versión madrileña, en el antiguo Chamartín con los quince primeros. El decimosexto tuvo lugar en el Metropolitano, puesto que estaba en plena construcción el “Nuevo Chamartín”, inaugurado el 14 de diciembre de 1947 y que, a partir del 4 de enero de 1955 pasó a denominarse Santiago Bernabéu.

A tiro tiene el récord del argentino Hugo Sánchez como segundo máximo goleador de la historia de la Liga. Solo dos tantos le separan del azteca. Un registro que estará en su mano esta misma campaña. Quién sabe si en el propio templo blanco.

El primer clásico en el actual estadio blanco se disputó el 13 de noviembre de 1955, con victoria del Real Madrid, por 2-1, con goles blancos de Héctor Rial y Marquitos, y visitante de Arteta II.

El triplete logrado ante Osasuna en el Camp Nou el pasado domingo disparan a 232 los goles del argentino, convertido ya en el máximo realizador de la historia del Barcelona.

El triunfo liguero más abultado del conjunto madrileño sobre el barcelonista se registró en la campaña 1934-35, con un 8-2. Los goles fueron anotados por Lazcano (3), Sañudo (4) y Luis Regueiro, por el Real Madrid; y Escola y Guzmán, por el Barcelona.

Telmo Zarra, que marcó 251 goles en quince temporadas con el Athletic, un récord vivo desde 1955, será el siguiente objetivo de ‘La Pulga’, que ya acumula veintiocho encuentros en los que ha logrado un ‘hat trick’.

La victoria más amplia del equipo catalán en el Santiago Bernabeú llegó con el 0-5 de la temporada 1973-74, con goles de Asensi (2), el holandés Johan Cruyff, Juan Carlos y el peruano Hugo “Cholo” Sotil.

Messi, que ha marcado doce tantos en los nueve partidos recientes, suma quince en la Liga. Diez menos que Cristiano Ronaldo con otras tantas jornadas por disputar. La meta está aún lejos y la pelea en el alero.

La segunda gran goleada azulgrana en el Bernabéu fue hace dos temporadas, 2-6. Los goles fueron obra del argentino Gonzalo Higuaín y Sergio Ramos, por el Real Madrid, y del francés Thierry Henry (2), el argentino Leo Messi (2), Carles Puyol y Gerard Piqué.