La inflación en Venezuela
Venezuela hoy tiene una de las más altas tasas de inflación en el mundo, con precios subiendo a un ritmo anual de casi 60%. Esto evidencia una crisis económica. ¿Pero qué importancia política tiene?
Solemos separar fenómenos económicos y políticos. Una cosa son las manifestaciones contra el presidente chavista Nicolás Maduro, acusado de gobernar con mano dura. Otra cosa son los déficits, controles de cambio y reservas.
Pero fíjense en la inflación. Podrá ser la clave de lo que pasará en Venezuela.
Cuando suben los precios, el dinero que llevan los venezolanos en su bolsillo cada día compra menos. Hay formas de preservar el valor de ese dinero. Uno lo puede invertir en un depósito bancario o comprar acciones para producir ganancias que mantienen paso con la inflación. Uno lo puede convertir en dólares y reconvertirlo en bolívares cuando es hora de ir de compras.
Pero no todos pueden acudir a estas medidas. Los que ya tienen plata tienen cuentas bancarias, pueden manejar su dinero con sus teléfonos móviles, pueden conseguir dólares y entienden como invertir. Pero los pobres no. Nunca han entrado a un banco. No tiene acceso al internet. No pueden escapar el daño de la inflación.
Por lo tanto, la inflación en Venezuela no es un índice calculado por economistas sin más que hacer, es un fenómeno que crea más distancia entre los pobres y los demás.
Y por eso podrá determinar el futuro político del país. Es posible que Maduro pueda seguir convenciendo a los que lo apoyan que suelen ser de clase baja que la inflación es parte de un gran complot imperialista para oprimir a los venezolanos pobres. Pero también es posible que los que sufren más de la inflación se digan ¡Ya basta! y abandonen al gobierno, lo que marcaría el fin de Maduro.