Cuesta arriba para las bicicletas compartidas de Citibike

El Citibank reporta pérdidas y pide subsidios de la ciudad para mantener el servicio y expandirlo

Cuesta arriba para las bicicletas compartidas de Citibike
Mejora el clima y ni los neoyorquinos ni los turistas se montan a las bicicletas azules.
Foto: Joaquín Botero

Nueva York– Ha sido un cruel invierno para los neoyorquinos y también para las bicicletas del Citibike. El programa de que empezó el verano pasado tuvo poco uso debido al clima, pero también a que no se ha usado como se esperó. Recientemente el banco ha pedido subsidios de la ciudad para mantener y expandir el servicio. El concejal Ydanis Rodriguez dijo que la entidad “debe abrir sus libros y que recursos de la ciudad deben ser lo último sólo si no somos capaces de atraer el interés de nuevas asociaciones privadas”.

Aunque la temperatura sube, muchas estaciones permanecen llenas de bicicletas, algo que El Diario estuvo observando el pasado par de días. El servicio no ha atraído la suficiente atención de los turistas, lo que se pensaba que sería un músculo financiero.

El profesor de economía del Saint Francis College Julio Huato usa la bicicleta entre su apartamento en Bedford-Stuyvesant y su trabajo en Downtown Broooklyn. “Me alegro que los turistas nos subsidien, pero si no aparecen los suficientes, surgen las pérdidas. Tengo la conjetura que Citi lo hizo para congraciarse con Bloomberg, pero ahora perdieron interés”.

Peter L.Towsky, estudiante de Brooklyn Law School habla indignado: “¡Piden dinero! Eso es lo que hacen los bancos, pedir rescate financiero, mientras tienen billones”.

Mientras que las membrecías anuales han aumentado, las semanales o diarias han disminuido, según datos del banco. No se ha sabido mantener el interés de los turistas o el hecho de que las bicicletas deban regresarse a sus estaciones antes de cuarenta minutos so pena de altas penalidades, ha atemorizado a los visitantes que no quieren tener tanta presión ni prisas.

No se nota que los hispanos que viven en la ciudad sean usuarios frecuentes de las bicicletas. Odile González, paralegal de Manhattan Family Justice Center, critica las tarifas, las penalidades y el hecho de que haya que mantener un depósito. “Es un servicio elitista y además he escuchado de indocumentados que piensan que hay un sistema de seguimiento y se sienten perseguidos”.

El sistema puede ser conveniente para alguien que desee agilizar sus trayectos entre sus viviendas o escuelas y trabajos. Menos tiempo de espera entre trenes y buses o menos caminata. Bryan Hinton, oficial penitenciario, dice que puede sur un enlace en el transporte de las personas y que ha llenado un vacio. “Dos compañeros las usan para venir a Brooklyn. Uno desde Staten Island la toma en el South Ferry y otro que vive en Nueva Jersey la toma en la estación Path. Es conveniente, pero todo depende del clima.

El de Citibike un programa naciente que puede mejorarse y expandirse. No sólo favorece a barrios del Bajo Manhattan y Midtown sino a otros de de minorías e inmigrantes como Clinton Hill y Bedford-Stuyvesant.

El programa de bicicletas compartidas en Nueva York es el único del país que no recibe ayuda de fondos públicos.

Precios:

Membrecía anual: $95

Tarifa semanal: $25

Tarifa 24 horas: $9.95

Penalidades por extra tiempo

Miembro anual:

45-75 minutos $2.50

75-105 minutos $9.00

Cada treinta minutos adicionales: $9.00

Usuario semanal o de 24 horas

Entre 30-60 minutos $4.00

Entre 60-90 minutos $13.00

Cada 30 minutos adicionales Joaquín Botero/EDLP$12.00