Padres hispanos se unen a lucha contra los “common core”

Los opositores consideran que el nuevo y riguroso estándar académico de los exámenes estandarizados en NYC afecta a estudiantes de minorías
Padres hispanos se unen a lucha contra los “common core”
Algunos padres consideran absurdo que sea una compañía la que produzca los exámenes estandarizados y no los profesores.
Foto: Archivo

NUEVA YORK – Un creciente número de padres hispanos se está sumando a un movimiento nacional que rechaza los exámenes estandarizados bajo el nuevo y más riguroso estándar académico conocido como “Common Core”.

Esta semana, en Brooklyn se llevaron a cabo tres eventos donde padres y maestros denunciaron el impacto negativo que, según ellos, tienen estas pruebas en estudiantes de las minorías.

“Es cosa de igualdad y justicia. Se ha comprobado que los estudiantes que aprenden inglés y con necesidades especiales son los que más reprueban estos exámenes”, dijo la puertorriqueña Rosalina Díaz (51), una de las participantes en la protesta. “No es justo que mis hijos sean penalizados basado solo en estos exámenes”.

Díaz, residente del citado condado, tiene dos hijas, una de 14 y otra de 10, que han optado por no tomar los exámenes que comenzaron a impartirse esta semana. Los padres tienen el derecho legal de negarse a ello.

Arturo Cubría (44), originario de España, considera absurdo que sea una compañía la que produzca estos exámenes y no los profesores. “Son larguísimos, 6 días y duran 70 minutos (por día), eso es ridículo”, dijo el padre de cuatro hijos. “Los colegios privados no requieren estos exámenes, en cambio nos los meten a nosotros. Pienso que no son útiles para la educación de mis hijos”.

Funcionarios del Departamento de Educación estatal, entidad encargada de los exámenes, dijeron por medio de un comunicado que “las evaluaciones fueron desarrolladas, revisadas y editadas por profesores de Nueva York”.

Por otro lado, aunque el departamento no tiene datos precisos del número de estudiantes que no tomaron el examen esta semana, organizaciones de padres estiman que sumaron casi un millón en todo el estado.

En el movimiento, que se ha esparcido por las redes sociales, también participan maestros que no están de acuerdo en que sus evaluaciones se basen mayormente en las calificaciones que los estudiantes reciban en estos exámenes.