¿Adicta, yo?

Un simple "click" puede endeudarte de por vida

¿Cuántas veces hemos ido a un mall en busca de consuelo y gratificación instantánea, y terminamos saliendo con bolsas y tarjetas de crédito repletas de ropa? “Necesito una motivación”; “me merezco un premio”; “es más barato que ir al psicólogo”: las excusas son muchas, pero al final del día, sólo sirven para engañarnos a nosotras mismas.

“La compra y el gasto compulsivos se caracterizan por ser inapropiados, excesivos y fuera de control”, explica la Doctora Julia Samton, de la Junta de neuropsiquiatras certificados de Manhattan. “Como otras adicciones, está relacionado con la impulsividad y la falta de control”, indica la doctora.

En la actualidad, los compradores compulsivos o “shopaholics” tienen que resistir la tentación extra que ofrecen las ventas en la internet, que les permiten comprar sin tener que salir de su casa, a la hora que lo deseen.

Samton compara la adicción a las compras a la adicción al alcohol. “Así como los alcoholicos esconden sus botellas, los shopaholic esconden sus compras”, explica.

Según Samton, aún no se conoce cuál es la causa de un comportamiento adictivo. La psiquiatra indica que existe nueva evidencia que sugiere que, en el 10 ó 15% de los casos, la adicción es una combinación de la disposición genética y las circunstancias de la persona. Por algún motivo, el comportamiento adictivo produce endorfinas que hacen sentir bien a la persona, reforzando la adicción.

Otras razones que contribuyen a la adicción son:

  • La compra online es rápida y no implica el uso de billetes o “dinero real”. De este modo, la persona adicta no relaciona la acción con el impacto en su billetera. Al mismo tiempo, la compradora no recibe bolsas en el momento y necesita adquirir más para alcanzar el mismo “high”.
  • Los sistemas de remates como eBay son aún más adictivos porque generan la emoción de la apuesta y la estrategia y se convierte en una competición.

Samton comparte algunos síntomas de que las compras se están convirtiendo en una adicción:

  1. Gastas más de lo que puedes. Una persona que no es adicta a las compras, se detiene cuando ya no puede gastar; mientras que un shopaholic no puede reconocer los límites.
  2. Vas por uno, vuelves con diez. Si necesitabas un par de sandalias, pero sales de la tienda con 10 pares de zapatos, probablemente tengas un problema de adicción.
  3. Los shopaholics tienden a esconder lo que compraron o a guardar tarjetas de crédito, de las que nadie en la familia sabe. A la larga, este comportamiento causa problemas en las relaciones y la persona adicta se aisla del mismo grupo que puede ayudarla.
  4. La compulsión es crónica. La impulsividad en las personas adictas no se limita a las compras de Navidad, o a situaciones aisladas sino que ocurre más de dos o tres meses por año.
  5. Círculo vicioso. Luego de comprar, la persona se siente culpable, y para aliviar la culpa sale a comprar más.

Si crees que tu comportamiento puede estar convirtiéndose en adicción, responde a las preguntas de este test.

Elige una respuesta de entre: “Casi siempre”, “Una vez cada tanto”, “Poco frecuentemente” o “No, para nada”. Si la mayoría de tus respuestas son “Casi siempre”, es hora de poner todas tu tarjetas de crédito en el congelador y buscar un nuevo hobby.

  1. ¿Compras cosas incluso cuando sabes que no tienes el dinero para pagarlas?
  2. ¿Te cuesta ahorrar dinero?
  3. Cuando tienes dinero extra que podrías ahorrar, ¿piensas en otras cosas que podrías comprar?
  4. ¿Te festejas o te premias a ti misma yendo de compras?
  5. ¿Más del tercio de tu sueldo va para pagar tarjetas de crédito (sin incluir renta o hipoteca)
  6. ¿Transfieres líneas de crédito cuando no tienes dinero para pagar otras líneas de crédito?
  7. ¿Pagas el mínimo de tu tarjeta de crédito, la mayoría de las veces?
  8. ¿Compras cosas que te gustan, aunque no las necesites?
  9. Cuándo debes privarte o controlarte de comprar, ¿te da coraje, tristeza o enojo?
  • Como con cualquier otra adicción, la persona adicta necesita admitir su situación y estar dispuesta a buscar y recibir ayuda.
  • Trata de identificar qué tipo de circunstancias provocan el comportamiento. ¿Es aburrimiento, ansiedad o hábito?
  • Ponte límites de tiempo para gastar
  • Borra los numeros y la información de tu tarjeta de crédito de las cuentas online, para que gastar no sea tan fácil y rápido.

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