Mirando al cielo intranquilo

Desde hace varios meses me entró un pensamiento inquietante porque el cielo pareciera estar dándonos señales de que algo está ocurriendo.

Los periodistas tratamos de ver objetivamente las noticias y procuramos unir las piezas con rigurosidad para que sean verídicas. Pero, este es un tema complejo. Abordarlo pudiese generar en los lectores dudas: el articulista se volvió loco o quiere llamar la atención. Ni lo uno ni lo otro.

Simplemente algo sucede con más frecuencia desde hace un par de años y de manera intensa desde enero hasta este abril de 2014: Los objetos voladores no identificados –Ovnis- se están viendo en todo el mundo. No aseguro que son extraterrestres.

Por ejemplo, el pasado 19 de enero, una flotilla de bolas de luces fue grabada por la cámara que vigila la actividad del volcán Sakurajima de Japón; Se movían hacia y encima del cráter. Esta no es la primera vez que ocurre algo así. La noticia más conocida es la entrada al volcán Popocatépetl de México de un objeto cilíndrico de casi un kilómetro de largo por 200 metros de ancho, suceso captado por Televisa con su cámara fija que observa la montaña de forma permanente. Esto ocurrió en octubre de 2012. Un cilindro parecido fue registrado más claramente en Brasil ese mismo mes y fue visto de nuevo el jueves 21 de febrero de 2013, en México, pero el cuerpo no entró al volcán, solo pasó por encima.

Los avistamientos se han repetido y los eventos extraños son divulgados en YouTube por aficionados, pero lamentablemente la humanidad transita entre el escepticismo y el miedo. El mutismo es la regla. Lo más fácil para los gobiernos es burlarse de quienes hablan del tema y los que pudiesen volverse un dolor de cabeza para la “seguridad nacional” de los países son señalados de chiflados.

Una amiga supone que muchos de esos videos que aparecen en las redes sociales son Drones, algunos en prueba y otros en maniobra oficial, que captan la atención de los ingenuos o de los apasionados a los Ovnis. Pero el aparato del Popocatépetl era demasiado grande para ser un Drone.

El 11 de abril pasado, en la localidad de Leamington Spa, Inglaterra, una muchacha grabó un aro negro en el cielo. Dicen ciertos científicos que es un enjambre de insectos. En 2010 un fenómeno parecido se vio en Kosovo y en febrero del mismo año, en Chorrillos, Perú.

No soy fanático de los eventos paranormales, ni me gusta especular como lo hacen ufólogos ingeniosos, por ejemplo, que el avión de Malasia fue abducido por extraterrestres. Afirman y muestran una foto donde un Ovni vigila la flota de barcos estadounidenses que busca la aeronave desaparecida.

Quiero ceñirme a los eventos más objetivos y sensatos. No pretendo alarmar a los lectores, pero debemos considerar que estos avistamientos y eventos raros son serios y que algunos gobiernos como Estados Unidos, Rusia y China saben qué ocurre y atrevidamente se toman el derecho de ocultar la verdad. Guardan silencio cómplice. Pregunto: ¿Son armas de guerra o efectivamente son Ovnis?

Si algo va a suceder o está sucediendo en la tierra, tenemos el derecho de saberlo. Por lo pronto no dejaré de mirar al cielo porque no quiero que me sorprendan.

Twitter: @RaulBenoit