Culpable en Florida por matar a esposa después de la boda

Michael Escoto asesinó, en 2002, a Wendy Trapaga, en un intento por recibir los beneficios de una póliza de un seguro de vida por valor de $1 millón
Culpable en Florida por matar a esposa después de la boda
Después de asesinar a su esposa, Escoto (centro) presentó una reclamación para cobrar el dinero del seguro de vida.
Foto: Archivo

MIAMI – El hispano Michael Escoto, acusado de matar a su esposa en 2002, pocos días después de casarse, fue declarado hoy culpable de asesinato en primer grado por un jurado en un tribunal de Miami, informó un fuente judicial.

El jurado del tribunal tardó algo más de dos horas en deliberar y emitir el veredicto de culpable de asesinato contra Escoto, quien se defendió a sí mismo durante el juicio de un mes de duración.

Escoto, de 42 años, estaba acusado de la muerte en 2002 de su mujer, Wendy Trapaga, para, según la acusación, recibir los beneficios de una póliza de un seguro de vida por valor de $1 millón.

Durante el juicio, la exnovia de Escoto, Yolanda Cerrillo, testificó que ella le ayudó a planear la muerte de su esposa, cuyo cadáver fue descubierto en un almacén ubicado al noroeste del condado de Miami-Dade.

Los forenses determinaron que la mujer había sido estrangulada y golpeada antes de que el asesino arrojara su cadáver en el depósito donde fue hallado.

El hispano primero intentó asesinarla con droga durante la luna de miel en Cayo Hueso, en el extremo sur de Florida, pero la mujer sintió la bebida con mal sabor y la dejó, según la Fiscalía, recogió el diario The Miami Herald.

Días después, Escoto logró drogar a su esposa con analgésicos mientras ésta se bañaba en un jacuzzi, pero la cabeza de la mujer quedó fuera del agua, por lo que esperó a la noche para golpearla con una barra de hierro y arrojar su cuerpo cerca de un almacén.

Menos de un mes después del asesinato, Escoto presentó una reclamación para cobrar el dinero del seguro de vida por la muerte de su esposa y, más tarde, una demanda.

En los interrogatorios, el convicto ofreció a la Policía versiones contradictorias sobre lo que pasó la noche de la muerte de su mujer.