Seducidos por la Gran Manzana
Nueva generación de mexicanos realiza su sueños en la ciudad de Nueva York
Aurora Anaya, propietaria de la librería La Casa Azul, es originaria de California. Crédito: <copyrite>EDLP</copyrite><person>Fotos: Mariela Lombard< / person>
Atraídos por prestigiosas universidades, seducidos por la promesa de éxito profesional o la casualidad de unas vacaciones que finalizaron en deseos de establecerse, son los factores que motivaron el desplazamiento de mexicoamericanos profesionales de Texas y California.
A pocos años de mudarse a Nueva York, este grupo de académicos y líderes es visible por su aporte en educación, arte, economía y política pública; derribando con ello los estigmas que pesan a la comunidad mexicana.
“Somos más que mano de obra”, expresó con determinación Melissa Melkonian, directora de la escuela -bilingüe- charter The American Dream, en Mott Haven. En el vecindario el 25% de los estudiantes cursan inglés como segundo idioma y el 90% habla español.
Hija de inmigrantes mexicanos, la educadora nació y creció en la ciudad fronteriza de El Paso, Texas. En 1999 se mudó a Hartford, Connecticut para estudiar ciencias políticas en Trinity College. En 2005 obtuvo una maestría en educación bilingüe de Mercy College y en 2007 una segunda maestría en liderazgo en educación de la Universidad de Columbia.
“En Texas nuestra comunidad tiene vasta representación económica y política, pero en Nueva York los inmigrantes aún construyen los pilares de ese empoderamiento”, dijo Melkonian, quien enseñó en la Bronx Preparatory Charter School por una década. “Los profesionales podemos ser más útiles aquí. En mi caso, mi esfuerzo está con los estudiantes bilingües”.
La artista Claudia Garza (31), quien vivió en McAllen hasta hace un par de años, visitó Nueva York en el verano de 2011 entusiasmada por los grandes museos de arte. Meses más tarde vendió su auto y pertenencias para mudarse, deslumbrada por la posibilidad de que su obra ganaría reconocimiento.
“Vi la tierra de las oportunidades y dejé mi vida atrás”, dijo sin titubear. “Mi carrera tendría poco ascenso en las pequeñas ciudades fronterizas carentes de conexión con el arte”, enfatizó.
Garza exhibe sus pinturas en diversos espacios de Westchester y colabora con Miztli, un colectivo de artistas que celebra la herencia mexicana.
Aurora Anaya (35), propietaria de la librería La Casa Azul, también fue una turista que decidió mudarse de Los Angeles encantada por el vibrante espíritu de El Barrio, en su primer viaje a la Costa Este en 2005. La visible empresaria mexicoamericana es una graduada de University of California Los Angeles (UCLA) en historia y estudios chicanos.
Anaya fue Gerente de Celebraciones Culturales en El Museo del Barrio, or-
Continúa en página 10
Viene de página 8
-ganizando grandes eventos como el desfile anual del Día de los Reyes Magos y el Día de los Muertos.
“Mi primer Día de Muertos en el Museo del Barrio fue decepcionante. Esperaba una celebración con todos sus elementos culturales, como las que disfruté desde niña en Los Angeles”, comentó. “Mi aporte fue poner la fiesta en el contexto histórico y espiritual, y hacerla más parecida a lo que conocemos en México”.
Anaya convirtió La Casa Azul en un espacio de puertas abiertas para escritores y artistas. La libraría es sede de eventos comunitarios de servicio y educativos.
José Garza (71), el único mexicoamericano en la Junta Comunal 11 (East Harlem), tiene como memorias de infancia el racismo en los pueblos de Texas de la década de los 40.
“Acudíamos a escuelas segregadas. Nacidos o no en el país, éramos tratados como subhumanos”, apuntó. “Esa realidad fue parte de lo que me motivó a integrarme al movimiento chicano”.
El veterano de la fuerza aérea y graduado de Texas A&I University, se mudó a Nueva York en 2010, interesado en la dinámica de la reciente inmigración mexicana. Garza, quien colabora en diversas organizaciones no lucrativas, busca empoderar a jóvenes y niños.
“Necesitamos un activismo más comprometido. El abuso y la discriminación aún golpean a nuestra comunidad”.
Otros ejemplos de profesionales que se desplazaron a Nueva York son Carlos Menchaca, el primer concejal mexicoamericano de la ciudad, quien nació en El Paso, Texas; y el catedrático de ciencias políticas en Lehman College, Alfonso González, quien se mudó de California en años recientes.



