Levanta la cara

En un año, Layún cambia el desdeño por la titularidad

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Levanta la cara
A Miguel Layún le tomó apenas un año, a partir de su participación en la Copa Oro 2013, ganarse la confianza de los seguidores y cuerpo técnico del Tri.
Foto: MEXSPORT

Más allá de la complicidad del guardameta, Miguel Layún firmó él miércoles sus dos primeros goles con la selección mexicana, con la que poco a poco empieza a ganarse un sitio en el Tri que hasta no hace mucho parecía auténticamente improbable.

Casi un año después de haber convertido el penal que le dio el título de Liga a las Águilas sobre el Cruz Azul, el 26 de mayo de 2013, el defensa volvió a vivir una jornada muy especial en el Estadio Azteca, al estrenarse como goleador del Tri y ayudar a que la despedida de Cuauhtémoc Blanco de la selección fuera enteramente festiva ante la modesta escuadra de Israel.

“En lo particular hacer mi primer doblete en mi carrera y con selección es muy especial pero lo lo más importante es cómo trabaja el equipo”, indicó el zaguero.

Layún, de 25 años, no tiene ni un año de haber debutado como internacional mexicano, y ya parece hacerse de un sitio entre los once titulares de cara al Mundial de Brasil 2014.

Su estreno con México se dio dentro del marco de la Copa Oro 2013, a la que el entonces seleccionador José Manuel de la Torre, decidió enviar un grupo de futbolistas no habituales en la selección mayor ya que los supuestos titulares acababan de disputar la Copa Confederaciones en Brasil.

Un año después de integrar aquel grupo de elementos que formaron una especie de ‘selección B’, Layún se ha incrustado en la nómina mundialista, así como cinco elementos más en las figuras de Miguel Ponce, Luis Montes, Carlos Alberto Peña, Isaac Brizuela y Raúl Jiménez.

En la Era de José Manuel de la Torre, el veracruzano sólo disputó cuatro de 47 juegos, todos dentro de la antes citada Copa Oro.

Después fue considerado en los dos juegos de Víctor Manuel Vucetich al mando del Tri, en el Hexagonal Final de la eliminatoria de la Concacaf, y ahora suma cinco presentaciones en la etapa de Miguel Herrera, con el que fue titular en los dos juegos de la repesca ante Nueva Zelanda.

Pocos jugadores han tenido una carrera de tantos contrastes en tan poco tiempo, y Layún ha sabido revertir situaciones en lo deportivo en lo mediático y en lo social, al superar la severa resistencia de miles de aficionados que no creían en él y que gustaban repetir la frase: “Todo es culpa de Layún”.