El crimen no tiene vacaciones en NYC

En el verano aumentan delitos en zonas comerciales, parques y playas
El crimen no tiene vacaciones en NYC
El crimen aumenta en verano en la ciudad de Nueva York.
Foto: Archivo

Los últimos dos fines de semana arrojaron un saldo trágico: 13 personas heridas en tiroteos, cinco muertas por herida de bala y dos casos violación, según el Departamento de Policía de Nueva York. El año pasado fue peor: sólo en la primera semana de junio hubo 19 heridos y 6 muertos en balaceras.

Es como si la llegada del calor hiciera crecer el delito.

“Cuando la temperatura sube, la gente sale más y por lo tanto aumenta la posibilidad de peleas callejeras, que cuando dejan heridos o muertos tienden a ser más reportadas”, dice Dennis Kenney, profesor de criminología de John Jay College. “En invierno no es que haya menos crímenes, pero se reportan menos”, agrega el experto.

Uno de los picos el crimen veraniego se produce del 4 de julio, cuando las celebraciones al aire libre del Día de la Independencia se extienden hasta la madrugada. Desde 2010 se han producido un promedio anual de entre 15 y 20 asesinatos en esa festividad.

La idea de que el verano genera más crimen, sin embargo, no se condice con las estadísticas de la División de Justicia Criminal del Estado de Nueva York, según las cuales el número de delitos graves producidos entre junio y septiembre es prácticamente similar al del resto de año.

Lo que sin duda crece con la temporada estival es la concurrencia a zonas comerciales y playas. Esto propicia el aumento de grand larceny o hurto agravado—robo de bienes que superan los $500, como celulares o tabletas.

En julio de 2013 en el cuartel de Midtown Sud—que incluye puntos de aglomeración como Grand Central—se reportaron 257 crímenes, de los cuales 198 fueron este tipo de robos.

En el cuartel de Midtown Norte, que incluye zonas de turismo como la catedral de San Patricio y el Rockefeller Center, se reportaron en igual período 239 crímenes, de los que 189 fueron también hurtos de gran cuantía.

El cuartel 41, en el vecindario de Longwood en El Bronx, y el cuartel 90 en Williamsburg, en Brooklyn, completan la lista del mayor número de crímenes del período.

Con el fin del stop and frisk, la política de prevención del delito del NYPD se ha focalizado en aumentar el número de oficiales en calles y trenes, así como el uso de cámaras de seguridad y torres de vigilancia.

La semana pasada, la policía y la fiscalía de Nueva York realizaron también la máxima redada de pandilleros en la historia de la ciudad (ver recuadro). El verano, al menos, empieza con menos delincuentes en libertad