Se parece más a Cuba

Por muchos años, Venezuela marchaba con lentitud hacia el totalitarismo de Cuba. En los últimos meses, la velocidad ha aumentado. Venezuela va en camino de convertirse en el segundo régimen totalitario en el hemisferio occidental.

Al menos cuando Hugo Chávez gobernaba, el tenía el respaldo de los pobres del país, era carismático y sabía como hablarle a los venezolanos. Chávez gobernaba como un viejo caudillo latinoamericano que se inclinaba por el sistema comunista de Cuba.

Su sucesor, Nicolás Maduro, no tiene ninguno de los atributos de Chávez. El no sabe lo que es gobernar con tacto; ha destruido la economía venezolana a pesar de que el precio del petróleo esta por encima de $100 el barril. La inflación en el país es galopante y se espera que supere el 100 por ciento este año. Hay escasez de productos alimenticios y Venezuela es uno de los países de más alta tasa de asesinatos en el hemisferio.

En uno de sus primero discursos, Maduro dijo que Chávez – en forma de un pajarito – había vuelto para decirle lo que tenía que hacer.

Las protestas callejeras comenzaron en febrero con estudiantes y venezolanos que quieren la democracia marchando y construyendo barricadas en las calles de muchas de las ciudades del país. Las marchas eran multitudinarias. Las barricadas obstruían el tráfico. Para reprimirlas Maduro apelo a la Guardia Nacional Bolivariana y a la Policía Nacional Bolivariana. Ellos utilizan gases lacrimógenos, un cañón que dispara agua a presión y balas de gomas. Hasta ahora hay 42 muertos, cientos están en las cárceles, y muchos se han ido al exilio.

Uno de los que pide democracia en Venezuela recientemente escribió en su cuenta de Twitter que los que se oponían al gobierno tenían que escoger entre ir a la cárcel o al exilio.

Maduro está obsesionado con las conspiraciones en su contra. Cree que hay muchas; que están auspiciadas por los Estados Unidos y en particular por su embajador en Colombia. Hasta ahora no ha dado pruebas de ninguna conspiración en su contra.

Supuestamente Otero sabe de esas conspiraciones para matar a Maduro. Sin embargo el periodista no cumplió con la orden de presentarse a tribunales emitida por el gobierno. El estaba en Colombia tratando de obtener papel para poder seguir imprimiendo El Nacional.

Las protestas en Venezuela hoy son menores y menos intensas. Los asesores cubanos del régimen la han dicho a Maduro que tiene que usar toda la fuerza a su disposición para aplacar a los estudiantes. Al menos que los militares venezolanos decidan desobedecer las órdenes del gobierno, es difícil ver como Maduro puede ser desalojado del poder

Y cada día Venezuela se parece más y más a Cuba