Espaillat y Rangel luchan con todo por silla en Congreso

Las primarias donde se decidirá el demócrata que competirá por el distrito 13 de Nueva York se realizarán el 24 de junio

Hace dos años, Adriano Espaillat quedó a poco más de mil votos de convertirse en el primer dominicano en el Congreso. Su rival en las primarias demócratas del distrito 13, Charles Rangel—el veterano dirigente que representa a ese distrito desde 1971—sobrevivió al desafío, gracias entre otras cosas al crucial apoyo de algunos líderes latinos. Ahora, la situación es muy distinta.

Espaillat cuenta esta vez con el respaldo del presidente del condado de El Bronx, Rubén Díaz Jr., y de la Presidenta del Concejo Melissa Mark-Viverito, quienes en 2012 apoyaron a Rangel.

“Quiero que unamos al distrito para trabajar en los temas que nos importan a todos”, dijo Mark-Viverito en el lanzamiento de la campaña de Espaillat. Un triunfo del político dominicano en las primarias del 24 de junio consolidaría el nuevo polo de poder latino surgido con la elección de Bill de Blasio a la alcaldía.

Rangel cuenta con apoyos importantes, como el del expresidente Bill Clinton y el congresista José Serrano, pero que no se traducen necesariamente en votos.

Con una intención electoral de alrededor del 5%, los otros dos candidatos, el reverendo Michael Walrond y Yolanda García, no tienen chances.

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Las claves de la elección están en la composición racial del electorado, fundamentalmente hispano (46%) y negro (37%). El voto negro apoya masivamente a Rangel (68% frente a 5%), mientras que el hispano está más dividido: 52% va con Espaillat y 25% con Rangel, según una reciente encuesta del New York Times/NY1 que le dio a éste una ventaja de nueve puntos sobre aquel (41% y 32%).

Esta división del voto latino refleja la diferencia entre el voto dominicano y puertorriqueño, los dos grupos hispanos predominantes.

Dos años atrás, Rangel ganó en El Barrio por una diferencia de 2 a 1 (4,000 votos frente a 2,000). Algunos observadores atribuyen esa diferencia al voto boricua.

Rangel, de padre puertorriqueño, es bien conocido por el electorado local y dobla en presupuesto a Espaillat, desconocido por el 40% de los probables votantes, según esa encuesta.

Su popularidad se concentra en Washington Heights e Inwood, sectores mayoritariamente dominicanos.

Pero los dominicanos tienen una muy baja tasa de concurrencia a las urnas. La organización no partidista Dominicanos USA ha registrado a 21,000 nuevos votantes, algo que beneficia a Espaillat.

Durante los debates, Rangel hizo alusión a los cambios demográficos en el distrito y acusó injustamente a Espaillat de no tener otro mérito más que ser dominicano para presentarse. Lo cierto es que la demografía jugará un rol, como en todas las elecciones estadounidenses.

“Además del Alto Manhattan, el distrito abarca una parte de El Bronx con fuerte población hispana”, resaltó el analista político John Gutiérrez. Esto se combina con la declinación de la población afroamericana de Harlem, bastión histórico de Rangel.

Pero la victoria será para quienes sean más capaces de “sacar a la gente a votar”. Allí es donde Espaillat parece tener la ventaja decisiva, dice Gutiérrez.

Rangel parece estar preocupado, como indica su reciente campaña para asociar a Espaillat con el Tea Party por no haber votado el Dream Act y haber recibido una donación de la organización política de su colega Jeff Klein, un demócrata independiente aliado de los republicanos en Albany.

Aunque el Distrito 13 del Congreso en Nueva York es bastante diverso y la población latina copa la mayoría del electorado (46%), ello no garantiza una victoria de Adriano Espaillat en las elecciones primarias demócratas del 24 de junio, para que se convierta en el primer dominicano en el Congreso.

La población afroamericana del distrito se asienta principalmente en Central y West Harlem, y representan el 37% del electorado, pero el resto de vecindarios son de mayoría hispana.

La diferencia entre un sector poblacional y otro es que, mientras los afroamericanos apoyan masivamente al actual congresista Charles Rangel (68% frente a 5%), la intención de voto entre los latinos hacia Espaillat se encuentra mucho más dividida (52% frente a 25%), de acuerdo a la última encuesta del New York Times, NY1 y Siena College. Esto le da una ventaja global al veterano congresista de nueve puntos, por el momento (41% frente a 32%).

En esta división tiene mucho que ver la dicotomía entre el voto dominicano y el voto puertorriqueño, las dos etnias hispanas predominantes del distrito. Los residentes en algunas zonas con alta concentración de población boricua, como El Barrio y áreas de El Bronx como Norwood, se decantaron por Rangel con una diferencia de 2 a 1 (4,000 votos frente a 2,000) en las primarias de 2012, de acuerdo a un reciente análisis de WNYC (www.wnyc.org).

Hay que recordar que Rangel lleva en el cargo desde 1971, es de padre puertorriqueño y es bien conocido por el electorado, mientras el 40% de los probables votantes dicen no saber demasiado sobre Espaillat, según las encuestas. Además, su presupuesto de campaña dobla al de Espaillat.

La popularidad de Espaillat se concentra principalmente en Washington Heights, Inwood y Marble Hill, donde los dominicanos son mayoría y se encuentra la mayor parte del electorado que representa como senador estatal del distrito 31.

El problema de la comunidad dominicana es su pasividad a la hora de registrarse y votar, como demuestra que solo el 18% participó en las pasadas elecciones municipales, según la organización no partidista Dominicanos USA. Este grupo ha realizado un gran esfuerzo para cambiar esta tendencia, y de cara a estas próximas elecciones ya ha registrado a 21,000 nuevos votantes dominicanos en Nueva York, lo que podría beneficiar claramente a Espaillat

El candidato dominicano cuenta también esta vez con la importantísima baza del respaldo de las principales figuras políticas puertorriqueñas del distrito. Tras apoyar a Rangel en 2012, Melissa Mark-Viverito (presidenta del Concejo y concejal de El Barrio) y Rubén Díaz Jr. (presidente del condado de El Bronx) le apoyan ahora a él, lo que puede ser decisivo para que esta vez sí sea el turno de Espaillat, que perdió hace dos años por sólo un millar de votos.

Los otros dos candidatos en liza, Michael Walrond y Yolanda García, acumulan únicamente el 6% y el 5% en intención de voto, respectivamente, de acuerdo a las encuestas, y no parece que vayan a tener opciones.