Cortes de Inmigración viven su propia crisis monetaria

Los fondos que pide Obama no sirven ni para aligerar el rezago actual de casos, afirman jueces
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Cortes de Inmigración viven su propia crisis monetaria
Las cortes de inmigración han tenido un aumento de 117% mientras que el número de jueces ha disminuido.
Foto: Archivo

En su solicitud al Congreso, la Casa Blanca afirma que las cortes de inmigración podrían manejar “entre 55,000 y 75,000” casos adicionales por año si se contrata a 75 nuevos equipos judiciales, pero Dana Leigh Marks, presidenta de la Asociación Nacional de Jueces de Inmigración afirma que esta cifra no permitiría siquiera manejar el rezago existente en esos tribunales.

Marks indicó que durante los últimos tres años y medio, hasta que se levantó el congelamiento de contrataciones en el Departamento de Justicia, del que dependen estos tribunales, no se ha contratado a un solo juez de inmigración, mientras los casos pendientes han ido aumentando.

“Nos preocupa que esta cantidad que se está pidiendo de nuevos jueces aún nos deje con retraso para manejar los casos pendientes ahora, o que estos se retrasen aún más mientras nos enfocamos en los nuevos casos que vienen con la crisis actual”, dijo Marks, quien es jueza de inmigración desde hace 27 años. “Es un paso en la dirección correcta, pero insuficiente”.

De hecho, dijo Marks, la ley de reforma migratoria que aprobó el Senado el año pasado incluía fondos para contratar a 75 jueces (o equipos judiciales, ya que los jueces necesitan personal adicional), cada año, durante los próximos tres años.

“Esa cifra apenas nos acercaría a manejar el rezago que teníamos en el 2013 cuando se aprobó esta medida, y es mayor aún este año”, dijo la jueza.

De acuerdo a los estimados de TRAC, un proyecto de la Universidad de Syracuse en Nueva York, las cortes de inmigración han tenido un aumento de 117% en casos desde 2002 y sin embargo la cantidad de jueces en dichos tribunales ha disminuido.

Actualmente, las cortes tienen 242 jueces, menos que los 272 que tenían en diciembre de 2010 y la misma cantidad que tenían a mediados de la década pasada.

Marks explica que aún si el Congreso aprobara a los 75 nuevos jueces, tomaría tiempo entrenarlos. “Toma años para un juez alcanzar el nivel óptimo de productividad. Hay que contratar y entrenar a personas que quizá han sido abogados de inmigración o quizá jueces en otras áreas, pero no necesariamente pueden manejar casos de inmediato”, indicó.

La jueza Marks, quien trabaja en los tribunales de inmigración de San Francisco, dijo además que el tipo de casos de niños no acompañados “no pueden apurarse”.

“En estos casos, hay que ir más lentamente para que los niños no se vean intimidados. Esto es muy importante porque en vez de apurar, hay que ir más lentamente. Este sería el peor tipo de casos que podríamos ‘apurar’ ya que se trata de menores”, dijo Marks.