Un proyecto positivo

El proyecto Ley de Justicia y Equidad es muy positivo para la comunidad. Nos da la oportunidad de discutir dos temas críticos: el racismo de nuestro sistema penal y la hipocresía de algunos legisladores.

De ser aprobado, este proyecto permitirá corregir una gran inequidad. Los jóvenes latinos y afroamericanos son los más arrestados por posesión de marihuana, pero quienes más consumen dicha sustancia son blancos.

Al tener en cuenta explícitamente los aspectos raciales de una norma legal–es decir, la forma en que ésta afecta desproporcionadamente a minorías históricamente discriminadas–, el proyecto crea también un precedente. Los legisladores deberían tener siempre en cuenta la relación entre castigo excesivo y pertenencia a una minoría. Esto es lo que ya hacen otros estados, como Connecticut y Iowa. Nueva York está atrasada en este respecto.

El proyecto también nos permite hablar de la hipocresía de aquellos que están hoy en contra de su aprobación, a pesar de haber fumado marihuana en su juventud.

La ley permitirá además redirigir recursos que están siendo mal utilizados. El dinero que se gasta arrestando a jóvenes por posesión menor de marihuana podrá ser así utilizado en educación o empleo, las dos herramientas fundamentales para erradicar la pobreza y la marginación