Corte Suprema y el acceso a los anticonceptivos

@PPNYCAction

La anticoncepción es una parte esencial de la atención básica preventiva de la salud de la mujer. Sin embargo, gracias a la decisión Hobby Lobby de la Corte Suprema, el acceso de las mujeres a métodos anticonceptivos es ahora más complicado. Y para muchas mujeres, mucho más caro.

Afortunadamente, Planned Parenthood of New York City (PPNYC) ofrece servicios de salud asequibles y de alta calidad, independientemente de su capacidad de pago, estatus inmigratorio u orientación sexual. Y en este clima político difícil, PPNYC está especialmente agradecida a la Fundación Jerome L. Greene, que recientemente nos proporcionó una subvención de un millón de dólares con el fin de proveer DIU (dispositivos intrauterinos) para las mujeres que no tienen seguro o que no pueden pagarlos.

Los DIU tienen una eficacia del 99 por ciento en la prevención del embarazo, y son una de las formas más eficaces de anticoncepción. Pero no son baratos. El costo inicial del DIU puede ir desde $500 a $1,000, dependiendo del proveedor. De hecho, en su opinión disidente en el caso Hobby Lobby, la jueza Ruth Bader Ginsburg afirmó que “el costo de un DIU es casi equivalente al salario de un mes de un trabajador a tiempo completo que gana el salario mínimo”.

Para la mayoría de los estadounidenses, la anticoncepción no es un tema controvertido. De hecho, el 99% de las mujeres sexualmente activas utilizará métodos anticonceptivos en algún momento de sus vidas, lo mismo que el 97% de las latinas sexualmente activas. Por otra parte, casi el 60% de las mujeres usa anticonceptivos por razones de salud, lo que incluye aliviar los dolores menstruales agudos, evitar la infertilidad abordando los síntomas de la endometriosis, y prevenir embarazos.

Hoy en día, legisladores del Senado y la Cámara Baja, demostraron su compromiso con el acceso a métodos anticonceptivos para reparar el daño causado por la decisión Hobby Lobby. Dos senadores y tres congresistas demócratas presentaron la Ley para Proteger la Salud de la Mujer contra la Interferencia Corporativa.

Esta ley impediría que los empleadores utilicen creencias religiosas personales para discriminar a los empleados en lo relativo a la cobertura de atención de la salud, el empleo u otros beneficios sobre la base de la decisión de un empleado de usar métodos anticonceptivos u otros servicios de salud reproductiva.

Desde Planned Parenthood pedimos que se unan a nosotros para alentar a los legisladores a aprobar la Ley para Proteger la Salud de la Mujer contra la Interferencia Corporativa, porque las decisiones de atención médica son personales, y no son un asunto que incumba a nuestros jefes