Organizaciones piden que se aclare muerte de jornalero en Long Island

A cuatro años de que el cuerpo del salvadoreño José Fermín Sánchez fuera encontrado en un paraje boscoso de Shirley, los detalles de su fallecimiento son un misterio

Organizaciones piden que se aclare muerte de jornalero en Long Island
Joselo Lucero se unió ayer a varias organizaciones para exigir, frente la Corte Federal en Central Islip, una investigación de la muerte del salvadoreño José Sánchez, ocurrida en 2010.
Foto: EDLP / Mariela Lombard

@Zaira_Reporter

Afuera de la Corte Federal de Central Islip, condado de Suffolk, representantes de LatinoJustice PRLDEF y una coalición de organizaciones comunitarias demandaron que la muerte del salvadoreño José Fermín Sánchez no permanezca impune.

A cuatro años de que el cuerpo del jornalero fuera encontrado por tres transeúntes en un paraje boscoso de Shirley, los detalles de su muerte aún son un misterio. Juan Cartagena, presidente de LatinoJustice PRLDEF, dijo que pese a tener el permiso de la familia, el Departamento de Policía del condado declinó entregarle el reporte forense.

Foster Maer, abogado de LatinoJustice PRLDEF, explicó que Sánchez y Antonio Tum (37), un inmigrante guatemalteco y compañero de trabajo, estaban bebiendo con otros jornaleros a un costado de William Floyd Parkway la tarde del 5 de octubre de 2010, cuando supuestamente fueron atacados por desconocidos.

Tum, quien vivió con Sánchez por un año en la ciudad de Mastic, tiene un vago recuerdo de lo que ocurrió ese trágico día.

“Fue un ataque brutal”, describió Maer. El abogado explicó que Tum fue hallado la madrugada del 6 de octubre en una estación de tren y atendido en el Brookhaven Memorial Hospital Medical Center de Patchogue por una puñalada profunda en el área del recto, del que le retiraron unas 30 astillas de madera.

El inmigrante sólo recuerda haber despertado en una cama de hospital, pero Sánchez no sobrevivió a la agresión. En un principio, los investigadores creyeron que se trataba de una muerte natural, pero más tarde la oficina del forense del condado determinó que había muerto por una hemorragia interna.

Maer considera que el ataque podría tratarse de un crimen de odio por motivos raciales y cuestionó el desinterés de la policía de Suffolk en resolver el caso.

“Por más de un año hemos presionado por una investigación completa, pero el retraso nos plantea una falta de aprecio por las vidas de víctimas latinas”, sostuvo el abogado, quien agregó que Tum habría sufrido intimidación y hostigamiento por parte de la Uniformada.

Las organizaciones denunciaron que los abusos de agentes siguen impactando a la comunidad latina pese del acuerdo alcanzado entre el DOJ y el Departamento de Policía del condado de Suffolk (SCPD) luego de la muerte del inmigrante ecuatoriano Marcelo Lucero, en noviembre de 2008.

“La muerte de mi hermano fue un precedente para garantizar el acceso a la justicia, pero el acoso de la Policía no ha frenado desde entonces”, manifestó Joselo Lucero, hermano de Marcelo, durante la conferencia de prensa.

Para Cartagena, parte de la solución sería que haya más oficiales latinos en la fuerza y una vigilancia efectiva de los infractores.