¿Qué hacer cuando con una cita alcanza?

Los comportamientos del primer encuentro pueden advertirte de posibles problemas.

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¿Qué hacer cuando con una cita alcanza?
Prestar atención a ciertas señales durante la primera cita puede ahorrarte tiempo y penas futuras.
Foto: Shutterstock

Sobre gustos no hay nada escrito.

Hay mujeres que los prefieren altos, bajos, intelectuales o artísticos.

Pero más allá de gustos y elecciones incomprensibles, hay hombres con características que son mejor evitar.

Si estás buscando un candidato en un sitio de citas de internet, o tus amigos te presentan a alguien que aseguran que es “perfecto para ti”, hay ciertas señales que debes considerar.

Te ofrecemos algunas de las banderas rojas que deberían advertirte y hacerte salir corriendo lo más lejos posible, antes de que sea demasiado tarde.

  • El cínico: su perfil está lleno de comentarios negativos sobre otras mujeres que le mintieron, lo engañaron y le rompieron el corazón. Si ves en su descripción frases del tipo, “Si eres una tramposa, mentirosa, cretina, etc. ni te molestes en escribirme”, aléjate lo antes posible. Nadie necesita ese tipo de negatividad en la primera cita.
  • El sabelotodo: este es el tipo que tiene consejos para todos, y que cree que nadie le llega ni a la punta de los pies. Si en su perfil ya parece un pedante, imagínate la pesadilla que te espera si tienes que escucharlo hablar durante media hora, sentados en un bar.
  • El trans-generacional: en su perfil dice tener “arriba de 40”, pero sólo está interesado en mujeres de menos de 30. Por más que no te molesten las arrugas y el cabello canoso, en cuanto cumplas los 30 años, buscará reemplazarte por una más joven.
  • El descarado: estos son los hombres casados o en una relación que sólo están buscando una distracción. Si el candidato prefiere no mostrar su foto, siempre está ocupado los fines de semana y atiende el teléfono una de cada cinco veces, probablemente esté escondiendo algo. Y si no tiene reparo en engañar a su esposa, menos reparo tendrá en serle infiel a alguien a quien acaba de conocer.
  • El que se acaba de separar: a menos que te interese escuchar la vida y obra de su ex cada vez que salgas con él, aléjate lo más rápido posible. Mejor espera a que se cicatricen las heridas de su reciente relación y que se haya encontrado a sí mismo.
  • El sexópata: este es el candidato al que lo único que le interesa es tener una relación sexual. Si eso es también lo que estás buscando, bienvenido sea. Pero si lo que quieres es una relación que incluya amistad, compañía y cierto compromiso, ni te molestes en contestarle.

Digamos que el candidato tiene un perfil razonable, su foto es decente, suena medianamente inteligente por teléfono y decides encontrarte con él para conocerlo personalmente.

Estos son algunos de los detalles a los que debes prestar atención:

  • El mirador indiscreto: nada identifica más fácilmente al candidato “creepy” que su mirada clavada en tu pecho. Cuando sus ojos no se alejan de tu escote, incluso mientras le estás contando la tragedia más grande de tu vida, significa que no tiene el menor interés en conocerte y que sólo espera que termines de hablar, para proponerte sexo. Una vez más, si eso es también lo que estás buscando, has dado con el hombre ideal. Si te interesa otro tipo de relación, busca cualquier excusa para terminar la cita y deja de perder tu tiempo.
  • El tocón molesto: este es el candidato que busca cualquier excusa para andar tocándote y agarrándote. Muy similar al mirador indiscreto. Dentro de esta categoría también está el que desconoce el significado de espacio personal. Si el candidato no entiende el concepto de mantener por lo menos tres pies de distancia con la persona que está hablando es invasivo, o es muy corto de vista, o es otro “creepy” que es mejor evitar.
  • El manda-parte insoportable: dice tener mucho dinero, y puede ser cierto, pero nadie necesita a un hombre que lo único que hace es hacer alarde de lo que tiene. No sólo es aburrido, sino innecesario. Si realmente tiene dinero y quiere que te enteres, que lo demuestre con hechos, invitándote a lindos lugares o haciéndote lindos presentes. Nadie necesita una descripción detallada de sus pertenencias en la primera cita, a menos que tengas pensado ofrecerle tus servicios de contadora y preparadora de impuestos.