Soñadores, Pesadilla de los Republicanos
Una vez utilicé el término “niños malcriados” para describir a los “soñadores”, esos jóvenes indocumentados, que fueron traídos aquí por sus padres y que exigen consideraciones especiales como el programa de Acción Diferida que el presidente Obama dio a conocer en 2012. Son malcriados porque les dan asientos en el bote salvavidas y toneladas de atención mediática positiva.
Sin embargo, ahora pienso que los verdaderos niños malcriados son los republicanos de la Cámara Baja, quienes -carentes de toda habilidad para liderar a los oprimidos- se consuelan castigando a los indefensos.
En una votación, que fue puramente simbólica porque el Senado había levantado la sesión y porque Obama había amenazado con un veto, 212 republicanos se unieron a cuatro demócratas para aprobar una medida rencorosa e innecesaria, que exige la terminación del programa llamado Acción Diferida para los que Llegaron de Niños (DACA).
Los legisladores del Partido Republicano lanzaron su ataque gratuito contra la DACA bajo el pretexto de que estaban encarando la crisis de la frontera, que involucra a miles de menores de América Central no-acompañados.
Una cosa no tiene nada que ver con la otra. No se impide que los niños vengan a Estados Unidos castigando a jóvenes que ya están aquí, y que lo han estado durante la mayor parte de su vida.
Si los republicanos estaban buscando motivos para cuestionar la DACA, yo podría haberlos provisto de una lista. El programa es imperfecto.
Para comenzar, DACA se armó rápidamente, sin pensarla a fondo. Su implementación fue descuidada, y los “soñadores” tardaron en acogerse a ella.
Se colocó el énfasis en la política más que en una normativa. Uno de los motivos por el que Obama dio a conocer DACA, en junio de 2012, fue que, dos meses antes, se informó que el senador republicano de Florida, Marco Rubio, estaba trabajando en una propuesta de ley que habría ofrecido categoría legal permanente al mismo grupo. La Casa Blanca se le adelantó.
Además, la mecánica de la medida es dudosa. Los solicitantes se entregan a las autoridades, les toman las huellas dactilares, se crea un expediente con su información personal, incluyendo domicilio -todo ello para un arreglo temporario de un problema complicado. A pesar de lo que algunos afirman, la DACA no es una orden ejecutiva, sino un simple cambio normativo del Departamento de Seguridad . Eso significa que este gobierno o el siguiente pueden eliminarla fácilmente.
Por último, el programa es elitista e injusto. Otorga trato especial a estudiantes, pero no a sus padres ni a sus hermanos menores