Vigilando nuestro poder político

@LJCartagena

El poder político en comunidades latinas alrededor del país requiere vigilancia constante, en esta época. A veces las amenazas se disfrazan en nuevos procedimientos para detener un fraude que no existe. A veces el poder legítimo que debe de acompañar el crecimiento de tantos latinos se marchita por la falta de una participación amplia de votantes, o por múltiples candidatos latinos que cancelan victorias seguras.

Y a veces, como en Florida central, el daño viene directamente de la rama judicial. Este mes las elecciones para representantes para el Congreso federal fueron interrumpidas por un fallo de la corte estatal que determinó que la redistribución de distritos en el 2012 favoreció demasiadamente al Partido Republicano de Florida.

Ahora ninguno de los congresistas de Florida saben qué áreas del estado serán incluidos en sus distritos y cuándo tendrán elecciones primarias. Tampoco lo saben los contrincantes que desean retarlos. Es decir, la confusión ha dominado en estas elecciones tan importantes en Florida.

En el tapete en esta batalla está el futuro de un distrito latino, el Distrito 9, que cubre a Orlando y que tiene una proporción latina del 44%, que está creciendo cada mes. El crecimiento demográfico en Florida entre 2000 y 2010 resultó en obtener dos escaños adicionales en la cámara federal. Este aumento fue debido al crecimiento de Florida central, donde la migración latina de lugares como Nueva York y Puerto Rico es ampliamente evidente en los negocios, universidades y vecindarios de Orlando y Orange County.

La comunidad latina exigió una representación mejor y lo logró con el Distrito 9, donde eligieron al congresista Alan Grayson en 2012. Ahora el Distrito 9 es uno de tres distritos que tienen que pasar por un nuevo alineamiento para cumplir con el fallo de la corte estatal. El Juez Terry Lewis señaló que no había razón urgente o legal para crear un distrito latino en Florida central, y que se logró solo para ayudar a republicanos en otras áreas del estado.

La orden del Juez Lewis dramáticamente cambió el calendario electoral y viene de una demanda impuesta por grupos cívicos del estado. El riesgo de alterar las líneas congresionales era evidente. Pero en el juego de la redistribución de distritos electorales que ocurre cada diez años no se puede confiar en ningún partido para proteger los intereses de votantes latinos.

Así que el hecho que el primer distrito congresional dominado por latinos en Florida central se hizo posible cuando líderes republicanos prestaron atención a los reclamos de la comunidad latina no debe de sorprender a nadie. En este juego no hay amigos o enemigos permanentes.