La tragedia en Ferguson

La tragedia en Ferguson

Los desarrollos en Ferguson, Missouri, han hecho recordar a los estadounidenses que la lucha por los derechos civiles sigue tan viva en Estados Unidos como la discriminación institucional en contra de los afroamericanos.

La muerte del afroamericano Mike Brown a manos de un policía blanco elevó la tensión y las protestas de una comunidad que se siente impotente ante lo que le rodea, siendo este incidente un catalizador de esta frustración.

Basta con ver la demografía de la pequeña ciudad de poco más de 20,000 habitantes para comprender las circunstancias que rodea este hecho.

Hasta el 2000 la ciudad mantenía un equilibrio entre la población negra y blanca, hoy esa composición es 64% afroamericana, mientras que la anglo alcanza el 29%. Este significativo giro demográfico todavía no se ha hecho sentir en sus instituciones. De los siete integrantes del gobierno municipal, solo una es afroamericana, de igual manera hay una solo afroamericana de los siete integrantes de la Junta Escolar y solo tres policías negros de un total de 50.

Precisamente, el accionar represivo de la policía con los gases lacrimógenos, los ataques a la prensa y los perros amenazantes recuerdan la represión de las marchas en el sur de la nación de la década de los cincuenta. A esto hay que agregarle un equipamiento militar desmedido e innecesario para una actividad policial en una ciudad como Ferguson.

El incidente policial fue el detonante de una situación social y política insostenible. Es necesaria una exhaustiva investigación sobre la muerte de Brown, pero este es solo el comienzo. Es necesario ver de cerca el sistema electoral y como incrementar la participación de los afroamericanos en la vida cívica.

Por otra parte, sería muy inocente pensar que no hay otra ciudades en el país que tienen una estructura de poder tan poco representativa como Ferguson. Lamentablemente todavía perduran los rastros de una larga historia de racismo.

El gran desafío es lograr los cambios necesarios en las instituciones locales que reflejen la demografía, sin la necesidad de pasar por la trágica experiencia que viven los habitantes de Ferguson