El gobierno no debería jugar a los Superhéroes
@cdimino
Reportes recientes acerca de agresiones físicas e infracciones de derechos de autor cometidos por quienes interpretan personajes en Time Square, han llevado al Alcalde y al Concejo de la ciudad de Nueva York a promover nuevas regulaciones y exigir licencias a estos artistas callejeros.
El problema, sin embargo, es el delito y no el disfraz. Irónicamente, la idea de que el gobierno puede entrometerse y mejorar la situación al imponer licencias es lo que quieren hacernos creer.
El Concejo está considerando una nueva legislación que requeriría a los ya tradicionales personajes disfrazados de Times Square obtener licencias para poder trabajar. Si bien los pormenores de la ley aún no son públicos, las licencias y permisos de este tipo frecuentemente representan un importante costo financiero al trabajador no solo por el valor de la licencia, sino por las multas a las que se exponen si no la tuvieran.
Históricamente, nadie exigía licencia a los personajes disfrazados de NY, pero el pedido llega como reacción a un par de incidentes aislados en los que dichos personajes acosaron a los turistas.
Pero ya es ilegal acosar, intimidar, asaltar o empujar a alguien tengan o no tengan licencia. Los artistas disfrazados que cometen delitos deben ser arrestados (como lo han sido). El comisionado William Bratton admite que hay unos 50 oficiales patrullando el área y que el número de delitos en Times Square ha bajado en un 80% comparado con el año pasado.
Si el objetivo de la seguridad pública ha sido conseguido sin la necesidad de una licencia, ¿por qué debemos ir en contra de Hello Kitty y de Abelardo? Lo que es claro, sin embargo, es que las licencias a esta profesión son una carga que desafortunadamente afectará a los hispanos, que componen la mayor parte de los personajes disfrazados.
Un artículo del New York Times detalla como Joana Toro, colombiana, empezó a actuar en las calles para ganar dinero extra mientras estudiaba inglés. También cuenta como Berta, mexicana, arregla su disfraz de Minnie Mousse a mano. Desde que comenzara a trabajar en Times Square, hace 15 años, logró que sus dos hijos fueran a la universidad.
Numerosos estudios demuestran que las leyes de licencias para oficios impactan de manera desproporcionada a las minorías. Dado el pobre mercado laboral actual, el gobierno debería estar buscando maneras de sobrepasar los obstáculos, no de generar nuevos problemas. En lugar de jugar a los héroes, quizás se debería dejar que los policías sigan enfrentando los incidentes, sin entrometerse en las oportunidades económicas de estos individuos. Hasta Superman sabe cuándo debe quitarse la capa