Un paso adelante con el salario digno

Esta semana, el alcalde Bill de Blasio dio un paso importante para el mejoramiento de las condiciones de vida de los neoyorquinos al firmar una orden ejecutiva que eleva a $13.13 el salario mínimo de los trabajadores de empresas beneficiadas por subsidios municipales. Con esta medida, Nueva York se suma al creciente número de jurisdicciones locales que han tomado el toro del salario digno por los cuernos ante la irresponsable falta de acción del Congreso en éste como en tantos otros temas.

Si bien cada estado tiene la potestad de fijar el salario mínimo para su fuerza laboral, es el Congreso quien lo determina a nivel nacional. La última vez que lo hizo fue en 2009, fijándolo en $7.25.

La Oficina Presupuestaria del Congreso, organismo no partidario que evalúa las políticas fiscales de la nación, ha señalado que la suba del salario mínimo federal a $10.10 sacaría a casi un millón de personas de la pobreza. Un proyecto de ley presentado por los Demócratas en la Sala de Representantes busca precisamente eso, pero la mayoría Republicana del cuerpo tiene bloqueada su aprobación.

El año pasado, la Asamblea de Nueva York sancionó una escala de aumentos que llevará el salario mínimo estatal a $8.75 en diciembre de 2014 y a $9 a partir del 31 de diciembre del 2015. Una propuesta del partido Working Families busca subirlo a $10.10 y al mismo tiempo permite a las ciudades incrementarlo en otro 30%. La aprobación de esta propuesta dependerá de cómo queden conformadas ambas cámaras legislativas estatales luego de las elecciones de noviembre.

Mientras tanto, el gobernador Andrew Cuomo tiene el ejemplo del alcalde De Blasio para inspirarse. Una orden ejecutiva que aplicara un aumento para los empleados de firmas que reciban algún tipo de ayuda económica del estado beneficiaría a miles de neoyorquinos que luchan para llegar a fin de mes con sus magros salarios. El gobernador puede hacerlo; esperemos que lo haga