Impunidad en México

Una vez más, las noticias procedentes de México se relacionan con muerte e impunidad. Exactamente 46 años después de las matanzas estudiantes en Tlatelolco la violencia es una vez más ejercida por ciertas autoridades contra civiles, cuyas vidas debrían en cambio proteger.

El 26 de septiembre, 43 estudiantes de secundaria desaparecieron en Iguala, estado de Guerrero, después de ser detenidos por la policía mientras protestaban. Se desconoce su paradero y se teme por sus vidas.

Los policías habían abierto fuego contra alumnos matando a seis personas e hiriendo a 17. Hay 22 policías municipales detenidos, sin esclarecerse el porqué de sus acciones. Miles participaron en protestas.

En otra tragedia cercana, en San Pedro Limón, municipio de Tlatlaya, las autoridades dijeron que una unidad militar había combatido la delincuencia y que al cabo de tiroteos 22 supuestos criminales fueron muertos; un soldado herido.

Esa información fue repetida hasta que un informe de AP – que halló señales de matanza y encubrimiento – y el testimonio de una testigo presencial echaron por tierra esas aseveraciones.

El cuadro producido es el de una masacre de personas desarmadas, muertas luego de rendirse.

Solo dos meses después, el gobierno inició su investigación, que ha derivado en acusaciones contra tres soldados rasos – de ocho que han sido detenidos – por el homicidio.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto promete investigar lo de Tlatlaya: “La Procuraduría General de la República está ahondando en la investigación y será la instancia que dé respuesta”, dijo desde Nueva York.

Peña Nieto también llamó a las autoridades de Guerrero a asumir la responsabilidad por lo sucedido en Iguala, ya que, “el gobierno federal no puede sustituir las responsabilidades de los propios gobiernos estatales”.

Ante todo, es imperativo y urgente que los niños desaparecidos aparezcan con vida: con vida los llevaron.

Los hechos son gravísimos y ponen en tela de juicio la existencia del gobierno de la ley en partes de México.

Tomamos nota de la palabra de Peña Nieto; esperamos que efectivamente haga todo lo que esté a su alcance para que estos hechos de sangre se investiguen y esclarezcan adecuadamente, los responsables sean enjuiciados y castigados y que se tomen las medidas necesarias para que las masacres no se vuelvan a repetir