Brasil necesita más tiempo para cambiar

El periodista Luján Frank Maraschio, desde Brasil, desarrolla diversos temas
Brasil necesita más tiempo para cambiar
Los resultados de las elecciones en Brasil indican el deseo de un cambio.
Foto: Empresa Brasileña de Comunicación -EBC
  • El país, analistas nacionales e internacionales se sorprenden con el resultado de las elecciones brasileñas del domingo 5 de octubre. En contra de todas las encuestas divulgadas en las últimas horas, la segunda vuelta, ya asumida con anterioridad por Dilma Rousseff, será frente a Aécio Neves y no versus Marina Silva.
  • Rousseff, luego de conocer los resultados, habló de “nuevas ideas” que pretende abordar, si es reelecta. Pero dijo que el país no quiere un gobierno “arrodillado” frente al FMI, que el pueblo no desea una administración que “quebró el país tres veces”, aludiendo al movimiento político de su actual contrincante. Lo real es que, indistintamente de la figura política que gobierne, hay cambios que demorarán mucho tiempo y otros no llegarán jamás.

BC, SC, Brasil.- En Brasil, con la totalidad del escrutinio realizado, la presidente, que pretende ser reelecta, obtuvo el 40,89% de los votos, Aécio Neves el 34,44% y Marina Silva llegó solamente al 21,07%, quedando fuera de la carrera para ocupar la jefatura en el Palacio del Planalto (sede del gobierno federal).

Después de lo circunstancial

Más allá del mensaje de los ciudadanos brasileños, indicando que necesitan unos día más para decidir sobre quién guiará los destinos de la nación, de los porcentajes que cada candidato obtuvo, existe un anhelo claro y más profundo de cambio, que no será muy fácil alcanzar.

El clamor popular para tener un mejor sistema de salud público, educación, disminuir impuestos, aumentar las seguridad en las calles y perfeccionar las policías, se encuentra con discursos anacrónicos, por su capacidad populista. La violencia conceptual y verbal, no sólo está en los ámbitos dedicados a la perversión, se encuentra también el las descalificaciones de algunos dirigentes.

El viejo argumento

En un ataque a la política del económica del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que postula como presidente Neves, la candidata a la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT), Dilma Rousseff, dijo el domingo 5 que Brasil no quiere volver a un gobierno que lo “arrodilló” ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) y que defendió una inserción internacional subordinada.

Rousseff resaltó que el pueblo no quiere un gobierno “que quebró el país tres veces”, en referencia a la administración de Fernando Henrique Cardoso, líder del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) e impulsor del Plan Real (modelo económico de estabilización económica, en vigencia). La candidata a la reelección, recordó un episodio verbal en el que Cardoso expresó que el que se jubila a los 50 años era un “vagabundo” .

En un discurso para los militantes, en la ciudad de Brasília, la aspirante a una nuevo mandato señaló además que Brasil no quiere más los “fantasmas del pasado”. En una actitud de confrontación con el partidos de su actual contendiente, la presidenta afirmó que el PSDB gobernaba para unos pocos.

Sorpresa

Aécio Neves, con el porcentaje (34,44%) que lo lleva a la segunda vuelta(el día 26 de octubre), indicó que es un victorioso y los números superaron las expectativas, que además no fueron reflejadas por ninguna encuestadora.

“Yo me siento victorioso. Todos los números, en cualquier lugar de Brasil, están muy encima de las expectativas”, afirmó el candidato por el PSDB. Neves agregó que su campaña y su proyecto de gobierno “no son más de un partido, son de la sociedad”.

Cabe señalar que, el candidato apunta a los que votaron por Marina Silva, ahora ocupando la tercera ubicación, con el 21,07% de los votos.

Después de lo eventual, más allá de los anhelos de cambio, existen cuestiones estructurales de Brasil, para lograr los fines buscados, que escapan a las apreciaciones del pueblo y de muchos analistas, por diversas causas. La corrupción, generalmente atribuida a los “políticos”, es una manera de concebir la realidad, por parte del propio pueblo, con el viejo “jeitinho”. Allí se originan diversas distorsiones conductuales que llegan finalmente a los sectores de poder.

Por otro lado, a aquella forma de procesar lo que el mundo propone, se suman las antiguas dificultades: la burocracia, instalada en todos los sectores; el gigantesco gasto del Estado, el autoritarismo de ese Estado; el racismo; la desigualdad; la violencia, en diversas órbitas y la falta de conciencia, entre otros asuntos.