Fórmula para fracasar en béisbol de octubre

No es accidente que la “sequía” de los Dodgers se alargue ya a 26 años
Fórmula para fracasar en béisbol de octubre
Va a pasar un buen rato para que los Dodgers asimilen la amargura de otra eliminación en postemporada.
Foto: Getty Images

Los Dodgers de Los Ángeles, un equipo con grandes jugadores y con la mayor nómina de las Grandes Ligas, fracasaron en siquiera ganar una serie de postemporada.

La decepción en Los Ángeles es mayúscula por las grandes expectativas que se habían generado este año, aunque en realidad, en el caso de los Dodgers, la decepción ya se venía acumulando por los ahora 26 años sin que el histórico equipo regrese a una Serie Mundial, una de las grandes sequías de los deportes profesionales de Estados Unidos.

Pero a la sombra de la eliminación del martes, cuando los Cardenales de San Luis ganaron 3-2 en contra del estelar Clayton Kershaw para llevarse la serie tres juegos a uno, se pueden identificar algunas razones del nuevo fracaso Dodger:

1. No saben “fabricar” carreras

La realidad es que los Dodgers, aunque cuentan con mucho talento, no son un equipo bien equipado para béisbol de playoffs, que en ocasiones obliga a ir conservador para buscar arrancar una carrera aquí y allá y olvidarse un tanto del batazo grande. En el crucial juego 3 (el lunes), Hanley Ramírez abrió el segundo inning con hit, pero los Dodgers no jugaron al toque de bola para ponerlo en segunda. De haberlo hecho, Ramírez habría anotado en el hit de A.J. Ellis. Pero esto no fue sorpresa; el manager Don Mattingly rara vez busca “manufacturar carreras”.

2. Ejecución defectuosa

En el sexto inning del juego del martes, los Dodgers batearon tres hits, recibieron una base por bolas y una base por golpe, pero sólo canjearon esto por dos carreras. Una rola para doble play de Matt Kemp y un mal corrido de bases de Andre Ethier, quien fue atrapado fuera de la tercera base (foto), mataron un inning que se antojaba para ser jugoso.

3. Kershaw no supo salir

El zurdo es el mejor lanzador de MLB. Eso no cambia. Pero estos playoffs dejaron ver que él aún necesita madurar como serpentinero, pues en dos ocasiones en la serie estaba lanzando joyas de pitcheo y de pronto se le descompuso todo en cuestión de pitcheadas.

Kershaw careció de astucia para manejar esas situaciones y también es válido decir que los Cardenales le han marcado un estigma de dominio. “Tuve éxito contra ellos, pero siempre fue como que me agarraron en un inning. Me siento capaz de sacar outs contra ellos, pero obviamente récord de 0-4 (en playoffs contra SL) no se siente bien”, dijo el casi seguro ganador del trofeo Cy Young.

4. Bates sin contundencia

En los cuatro partidos de la serie, los Dodgers acumularon 67 corredores dejados en base, incluyendo 21 en el primer partido, cuando San Luis se levantó de una desventaja de 6-1. Los Cardenales tuvieron en total 43 dejados en base. La diferencia es marcada. El que perdona pierde. Adrián González, el campeón productor de la temporada, sacó el carácter en el juego 1 (foto), pero sólo impulso 3 carreras en la serie y dejó a 10 hombres en base.

5. No se gana sin bullpen

Es prácticamente imposible ganar en juegos de postemporada sin un cuerpo confiable de lanzadores de relevo, especialmente contra equipos inteligentes que exprime a los pitchers abridores para acelerar su salida de los partidos. Los Dodgers sabían que su bullpen no era uno de sus fuertes. En los primeros tres partidos, los relevos azules fallaron (6 carreras limpias en 7 1/3 innings combinados). Los cambios de pitcher no funcionaron.