El policía conversador
Subtítulo en entre líneas usando 21 subtítulo
43 años
Puertorriqueño
El oficial Sean Hernández (43), tiene sangre puertorriqueña, irlandesa y escocesa. Creció en El Bronx y vive hace quince en Yonkers. Sólo lleva cinco como agente de la ley. Es del tipo de persona que entra a los negocios sólo por saludar, pero además en sus días libres dice que no tiene que ir a Manhattan para pasar un buen rato. Todo lo tiene en la Main Street.
¿Cómo compara Yonkers con otras partes de Nueva York?
Es muy similar y todo depende de adónde vas. Como en El Bronx, que hay partes muy bonitas y llenas de gente rica y otras peligrosas y decadentes.
¿Qué hacía antes de involucrarse en la fuerza?
Empecé tarde, fue algo extraño. Cuando tenía 20 años nunca consideré ser policía. Cuando tenía 29 años fue cuando pensé que necesitaba una carrera, más que un trabajo. Por eso regresé a la universidad a estudiar enfermería. Pero al tiempo tomaba las pruebas para ser policía porque quería tener dos posibilidades. Un plan B.
¿Y qué pasó después?
Lo primero que me resultó fue en el Departamento de Prisiones. Recibí la llamada y me despedí en medio de una clase. Al día siguiente fui contratado en la cárcel de Sing Sing donde permanecí cuatro años. En cierto momento empecé a tomar los exámenes en la policía de Yonkers que era donde en última instancia quería estar. Hasta que me llamaron.
¿Cuál es la recompensa de ser policía?
Hablar con la gente. Que aprecien lo que haces por ellos. Cada día veo muchas cosas malas y gente que no te respeta porque eres policía. A veces les dicen a los niños que no hablen contigo porque eres oficial. Yo soy un ser humano antes que un policía y estoy para ayudarte en cualquier situación