window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-network'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

El DESAYUNO ESCOLAR NO LLEGA A TODOS

@nokidhungry

Las campanas de las escuelas sonaron esta mañana en la ciudad de Nueva York, pero solo una cuarta parte de sus estudiantes empezaron el día con un desayuno escolar.

Desgraciadamente, esa es la norma. Aunque la ciudad ofrece desayuno gratuito en la cafetería diariamente para todos sus 1.1 millones de estudiantes, los retrasos en el transporte y las mañanas atareadas hacen difícil participar a muchos de ellos.

En una ciudad en que más de 500,000 chicos viven por debajo del umbral de la pobreza, estos números son inexcusables. Ahora mismo, Nueva York –el distrito escolar más grande del país– figura en último lugar en cuanto a desayuno escolar entre las grandes ciudades de Estados Unidos.

El último en darles a los chicos la comida que se ha demostrado lleva a mejores resultados en exámenes, asistencia y graduación en escuela superior. El último en asegurar que cientos de miles de pequeños de bajos recursos, que quizá no pueden tener desayuno en casa, puedan evitar el estigma de comer en una cafetería vacía antes de clase.

Afortunadamente, hay una solución: servir desayunos durante la jornada escolar en todas las escuelas públicas de la ciudad.

Pese a los números desalentadores, este arreglo es posible, y Nueva York puede saltar desde el último hasta el primer puesto entre los grandes distritos escolares que dan de desayunar a niños con hambre.

Como el desayuno escolar está financiado federalmente, servirlo durante la jornada escolar no costaría nada a la ciudad. De hecho, al llegar a tan pocos niños, la ciudad está dejando sobre la mesa más de $50 millones en fondos federales.

Otras ciudades están dando ejemplo. Los Ángeles – el segundo distrito escolar más grande del país – está completando la implantación de un programa de desayuno en las aulas que ha aumentado la participación de estudiantes de bajos recursos del 29 al 89 por ciento en tres años. En Newark, donde sirven desayuno después de la campana escolar en todas las escuelas, comen diariamente el 90% de los estudiantes.

Solo hay dos personas con la capacidad de traer este tipo de cambios a Nueva York: El alcalde Bill de Blasio, que lo prometió durante su campaña electoral, y su canciller de educación, Carmen Fariña.

Ayer, una coalición de organizaciones comunitarias, líderes religiosos, chefs y oficiales electos se congregaron en la Alcaldía para mandar un mensaje simple: Alcalde De Blasio y Canciller Fariña, es hora de cumplir la promesa.

Alcalde De Blasio y Canciller Fariña, ¿qué están esperando?

Contenido Patrocinado