No dejes que nadie arruine tus fiestas navideñas y de fin de año

Personas negativas y difíciles y cómo lidiar con ellas durante las celebraciones
No dejes que nadie arruine tus fiestas navideñas y  de fin de año
Aléjate de las personas negativas y no hagas caso a los comentarios mal intencionados.
Foto: Shutterstock

virginia.gaglianone@laopinion.com

Acción de Gracias, Navidad y Año Nuevo, las fiestas de fin de año son nuestro encuentro anual con familiares y amigos para celebrar y soñar juntos un año mejor. Y si bien tratamos de invitar solo a gente querida y agradable, nunca falta el “tío desubicado”, o la “vecina imposible”, que aunque nadie los invite, aparecen para amargarnos la celebración con sus actitudes y comentarios no-solicitados.

“Las fiestas, con toda su preparación y brillo, pueden arruinarse rápidamente con gente con mala actitud”, previene Terry Barnett-Martin, Consejera de relaciones, del sur de California.

“Todos conocemos alguna variación de gente de este tipo, que pueden llegar a atemorizar a los invitados y arruinar la experiencia festiva. Pero tu puedes evitarlo y cambiar la situación”, asegura la experta.

La etiqueta de “persona difícil” abarca una amplia gama de personajes negativos que es mejor evitar, especialmente en una fiesta en la que quieres divertirte.

Estos son algunos de los típicos personajes nefastos con los que te puede topar:

*La crítica eterna: Puede tratarse de tu suegra, tu tía, la vecina o tu propia madre. “Todo está delicioso, pero quizás si no lo hubieses cocido tanto… Agrégale bastante salsa y nadie notará que casi lo quemaste”. No dejes que comentarios de este tipo te arruinen la noche, si no es la comida, serían tus hijos, o la decoración. A estos personajes, nada los conforma.

* El amargado incurable: Si cometes el error de sentarte a su lado, terminarás la noche deprimida y desolada. Este tipo de personaje tiene la habilidad de saber todos los secretos de la familia que nunca quisiste conocer, y recordar tragedias de hasta 10 años atrás. No trates de discutir, ni alegrarlo porque perderás tu tiempo. El amargado no está interesado en cambiar de opinión ni de humor.

* El sediento bebedor: Todos tenemos un padre, esposo, tía o amiga a quien le gusta beber más que al promedio de los invitados. ¿Y qué mejor momento para hacerlo cuando estamos todos reunidos?

Si la fiesta navideña es en tu trabajo, y la que disfruta beber eres tú, prométete a ti misma que este año no harás una escena como años anteriores. Recuerda lo mal que te sentiste el día siguiente al llegar al trabajo y mirarle la cara a tus compañeros. Ponte un anillo o un brazalete que no acostumbres a llevar, y que te recuerde durante la celebración que después de un par de tequilas, es una buena idea dejar de beber.

Hay quienes aconsejan celebrar sin alcohol, para evitar problemas. El inconveniente con este método es que, no solo conseguirás que el “tío borracho” se retire de la fiesta, sino también más de la mitad de tus invitados.

Para todos estos casos, recuerda estos simples consejos:

* Elige tus batallas. Hay comentarios y actitudes que es mejor ignorar y dejar pasar.

* Cuánto más lejos, mejor. Identifica a la persona negativa, y manténte alejada de ella.

* Nunca discutas con una persona que ha estado bebiendo toda la noche.

* Piensa con anticipación un plan B. Ya sea para terminar una conversación de manera civilizada, o para encontrar la puerta de salida, e irte a otra fiesta.

En su libro Tending Fences, Barnett-Martin compara los límites en una relación con los límites o vallas de una casa que nos separan de los vecinos.

“Cuando ponemos buenos límites o vallas, la relación florece. Pero cuando la valla está rota o no existe, sufrimos y a su vez hacemos sufrir a otros.

Estas son algunas de las sugerencias de la autora para lidiar con personas difíciles durante las fiestas.

1. No esperes que la gente cambie. Nuestro mayor poder está en crear el cambio en nosotros mismos. Puedes analizar el por qué del comportamiento de los demás, pero esto no hará que la persona cambie. Es más, Barnett-Martin sugiere hacer un inventario personal y asegurarnos de que nosotros mismos no somos difíciles de tolerar. “Si honestamente sospechas que lo eres, ajusta tu actitud y prométete a ti misma mejorarla”, aconseja la autora.

2. Admite tus propias falencias y acéptate a ti misma. Las personas difíciles tratan de atacar las vulnerabilidades ajenas. Menospreciar a otros los hace sentirse mejores que los demás. “Cuando te enfrentas con gente difícil, es crucial reconocer y sentir compasión por tus propias vulnerabilidades”, aconseja Barnett-Martin. Esto hará que estés preparada para lidiar con críticas y comentarios negativos.

“Reconocernos y aceptar cómo somos son las armas más efectivas en contra de los ‘bullies’”, señala Barnett-Martin.