Relaciones con personas pasivas- agresivas

Aprende a identificarlas y a lidiar con ellas
Relaciones con personas pasivas- agresivas
En ciertas culturas la conducta pasiva-agresiva es más común y aceptada.
Foto: Shutterstock

¿Quién no ha escuchado alguna vez una de esas frases pasivas- agresivas, que aterrizan cuando menos las esperamos, y que pueden llegar a arruinarnos el día entero? Y al mismo tiempo, ¿quién no ha hecho un comentario agresivo, solapado con buenos modales, alguna vez?

La agresividad pasiva es una actitud y comportamiento con el que nos encontramos regularmente, y que de un modo u otro, siempre termina haciendo daño. Bronca, coraje, indignación son emociones que todos sentimos y no siempre sabemos manejar. Vivimos en una sociedad que condena la expresión de dichos sentimientos. Desde pequeños nos enseñan a callar las frustraciones y esconder los enojos.

Pero el no poder expresar abiertamente estos sentimientos no los hace desaparecer. Hay quienes aprenden a hacerlo de una manera “civilizada” y aceptada por la sociedad, quienes explotan de tanto en tanto, y quienes los esconden detrás de una sonrisa forzada, dejando salir la presión cada tanto, a través de comentarios o acciones pasivas – agresivas.

“La actitud pasiva- agresiva es veneno puro”, asegura la doctora Liliana Cabouli, experta en relaciones. “Es la manera de control que tienen las personas que no pueden enfrentar directamente a otros. En muchos casos, la persona no se da cuenta de estar actuando de este modo”, explica la experta.

La agresividad pasiva no es exclusiva de ningún género, tanto hombres como mujeres pueden exhibirla. La agresividad pasiva básicamente es una manera solapada de expresar sentimientos de frustración o coraje, y se manifiesta como actos de infidelidad, llegadas tardes, olvidos y comentarios insidiosos.

La doctora asegura que es posible cambiar esta modalidad, siempre y cuando la persona pueda admitirla y esté dispuesta a hacerlo.

La agresividad pasiva es más común en ciertas culturas, en las cuales se transmite de generación a generación con el ejemplo, y donde es más aceptada, explica la doctora Cabouli. En las relaciones de pareja, las personas pasivas- agresivas generalmente eligen personas más directas y activas, en lugar de otro pasivo-agresivo.

¿Conoces a alguien que un día está de buen humor y al día siguiente no te saluda y da vuelta la cara al verte?

Las personas pasivas-agresivas no expresan sus sentimientos abiertamente. Si dijiste o hiciste algo que les molestó, en lugar de encarar la situación, pretenden que todo está bien y esconden su enojo.

Estas son algunas frases típicas de las personas pasivas – agresivas:

1. “Estaba bromeando. No te lo tomes tan en serio”. Las bromas, las indirectas y el sarcasmo son herramientas de la personalidad pasiva- agresiva para expresar encubiertamente sus sentimientos. Se defienden del comentario que han hecho, desestimando su importancia.

2. “Pensé que sabías”. Las personas pasivas- agresivas eligen ocultar o manipular información que puede alterar una situación, para obtener el resultado deseado. Siempre pueden aludir inocencia en el olvido.

3. Excusas, mentiras y olvidos regulares. Cuando una persona pasiva- agresiva no desea realizar una tarea en particular, prefiere buscar excusas u “olvidarse”, en lugar de negarse abiertamente a hacerlo.

 

Otras características de este tipo de personalidad son:

1. Nunca muestran hostilidad o descontento de manera abierta.

2. Sienten miedo a la autoridad, a la competencia y a la intimidad.

3. Nunca aceptan responsabilidad por sus actos y prefieren echarle la culpa a otros.

4. Se cierran a las sugerencias de otros. Buscan excusas para todo.