‘No seas tímido’

Cómo alentar a tu hijo,respetando su personalidad

“Saluda a la señora. No te quedes callada. Disculpe a mi niña, es que es tan tímida”.

Tímida, callada, introvertida son algunas de las etiquetas que a muchos nos ponen desde pequeños. No es fácil ser introvertido en un mundo que prefiere hablar a escuchar, y en el que debes gritar a los cuatro vientos, para que alguien repare en ti.

“Hay personas introvertidas y personas extrovertidas, es parte de la personalidad de cada uno”, explicó la doctora Liliana Cabouli experta en relaciones interpersonales. “Y si bien siempre es aconsejable que los niños tengan cierta versatilidad que los ayude a relacionarse con los demás, no tiene nada de malo que el niño sea introvertido”, indicó.

La psicóloga destacó la diferencia entre una persona introvertida y alguien que padece fobia social. “La fobia social es una enfermedad que hace que la persona se sienta incómoda cuando está entre mucha gente, e incluso sienta ataques de pánico frente a ciertas situaciones sociales”, explicó.

Las palabras de los padres tienen más peso y valor de lo que muchos creen.

Numerosos estudios han encontrado que las etiquetas que les ponemos a los niños sirven como Self fulfilling prophecies, o profecías que terminan auto confirmándose. Por ejemplo, si siempre le dices a tu hijo que es tímido, vago o travieso, internamente el niño piensa, “Si mis padres dicen que soy así, es porque debo serlo, y así debo actuar”.

El fenómeno de las profecías que terminan cumpliéndose ha sido estudiado extensamente en relación a los problemas sociales y de desigualdad que enfrentan los grupos minoritarios, como latinos o afroamericanos.

Del mismo modo que los niños terminan adoptando ciertas características que los padres les adjudican, los jóvenes latinos o afroamericanos que crecen oyendo estereotipos racistas del tipo, “todos los latinos o afroamericanos son vagos, llegan tarde, o no les gusta estudiar”, asumen internamente que eso es lo que la sociedad espera de ellos, aunque no sea cierto, y terminan actuando de ese modo.

“Es importante que los padres respeten la esencia del niño”, recordó Cabouli. “Si quieres motivar y apoyar a tu hijo introvertido, en lugar de ponerle rótulos o avergonzarlo frente a los demás, empatiza con él y ayúdalo a desarrollar habilidades sociales básicas que lo ayuden a interactuar con los demás, sin perder su verdadera esencia”, aconsejó.

Cierta interacción social no sólo es recomendable, sino necesaria en el mundo que vivimos. La doctora Cabouli recomienda desarrollar en el niño habilidades sociales básicas que necesitará como adulto.

Estas son algunas maneras de ayudarlo:

* Nunca lo avergüences o lo hagas sentir incómodo. Por el contrario, hazlo sentir comprendido, para fomentar su confianza y seguridad.

* Enséñale aspectos sociales básicos, como siempre mirar a su interlocutor a los ojos, sonreir, dar la mano, y ser amable, para que pueda desenvolverse en el mundo.

* Recuerda que los niños aprenden de tu ejemplo. Sé amistosa y educada con quienes te cruzas en el camino.

* Motívalo con libros y juegos a hacerse de amigos, pero no lo fuerces. Ayúdalo a encontrar sus fortalezas y habilidades únicas, en lugar de recalcar sus “defectos”.

* Busca situaciones y oportunidades en las que puede interactuar con niños de su edad, como en los juegos del parque.

* Motívalo a expresar sus sentimientos abiertamente y sin temor.

La introversión puede deberse a múltiples factores. Los niños altamente sensibles tienden a ser más introvertidos, y también lo son aquellos que se entregan de lleno a un proyecto y pierden interés en el mundo exterior. Cuando en cambio se trata de una fobia o temor, el niño percibe ansiedad y angustia, y no sabe cómo encontrar amigos o cómo comportarse en situaciones sociales.

“Hay quienes creen que la fobia social es genética, y quienes creen que se debe enparte a la baja autoestima de una persona, y una manera adquirida de lidiar con el mundo que los rodea”, indicó Cabouli.

Según la Asociación de Fobia Social, aproximadamente el 7% de la población sufre este tipo de trastorno, considerado como el tercer problema mental en el mundo, luego del alcoholismo y la depresión

Estas son otras características de las personas con fobia social:

* Miedo a conocer otra gente o a ser juzgados.

* Dificultad para mirar de frente a los ojos.

* Ante ciertas situaciones sociales, la persona siente la boca seca, sudor excesivo, temblor y espasmos musculares.

Para más información sobre las características de la ansiedad, y los tipos de tratamientos que existen para superarla, puedes visitar el sitio socialphobia.org

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