A bordo del avión con el papa Francisco

El Papa no defraudó a los 76 periodistas que lo acompañan.
A bordo del avión con el papa Francisco
El Papa Francisco dio un discurso de más de media hora.
Foto: Archivo

Como en los demás viajes, también en el que lo llevó por segunda vez a Asia -con una primera etapa en Sri Lanka y luego en Filipinas-, el Papa no defraudó a los 76 periodistas que lo acompañan.

El Airbus 330 de Alitalia había despegado con rumbo a Colombo, capital de Sri Lanka, minutos antes de las 19 locales, y media hora después, cuando el avión había alcanzado los 10,000 metros de altura, apareció Francisco en la parte trasera del avión para saludarnos. El padre Federico Lombardi, vocero de la Santa Sede y jesuita, que lo acompañaba, antes de concederle el micrófono al Papa, destacó la presencia esta vez de 14 periodistas filipinos y la ausencia de dos periodistas franceses -de Le Figaro y Le Monde-, que debido al horror de París debieron renunciar a este viaje y reforzar el trabajo de sus redacciones.

El Papa, que pocas horas antes en un discurso ante el cuerpo diplomático había aludido a la horrible masacre de París, prefirió no decir nada sobre eso. Y se limitó a decir unas palabras, para luego pasar a saludar, uno por uno, sonriente y mirando a cada uno en los ojos, a los 76 periodistas del vuelo papal, entre ellos LA NACION, único medio argentino y latinoamericano presente.

“Buonasera”, arrancó Francisco, provocando otro “buonasera” de parte de los periodistas. “Gracias por la compañía y buen viaje. Hay mucho trabajo. Gracias y ahora los saludo personalmente”, dijo, comenzando enseguida a recorrer sonriente, humilde y sin apuro los pasillos del Airbus, apretando manos y concediéndose a todos.

Como en otras oportunidades, cada periodista, consciente del gran privilegio del momento, aprovechó de esos pocos segundos para volver a presentarse, estrecharle la mano, pedirle una bendición, darle al Papa un libro, una carta de parte de algún amigo enfermo, o de algunas monjitas amigas, una imagen, y hasta hacerle un pedido de entrevista….

Lynda Jumilla Abalos, periodista de un canal televisivo de Filipinas, le entregó a Francisco un dibujo realizado por sus dos hijos de 7 y 11 años, hecho con marcadores y muy colorido que decía “We love you Pope Francis, Welcome to Philippines” (Te queremos Papa Francisco, bienvenido a Filipinas).

“Beautiful!”, exclamó Francisco, ya mentalizado con el inglés, el idioma que por primera vez utilizará en cada uno de los 11 discursos que pronunciará en su séptimo viaje internacional, el más largo de su pontificado.

Cuando llegó a mi fila, el intercambio fue breve:

– “Puedo darle un beso?”.

– “Sí, claro”.

El viaje no podía empezar mejor..