La infertilidad también es cosa de los hombres

Experto aclara algunas preguntas y conceptos erróneos que muchos hombres tienen sobre este tema
La infertilidad también es cosa de los hombres
En más del 30% de los casos en que una pareja tiene dificultades en concebir, es el hombre la fuente del problema.
Foto: Shutterstock

@PedroFrisneda

Quizás, con la llegada del año nuevo, muchas parejas se habrán puesto la meta de expandir su familia y tener un nuevo hijo. Desafortunadamente, un 15% de las parejas en Estados Unidos no podrán lograr este sueño debido a problemas de infertilidad.

Lo que muchos desconocen es que en más del 30% de los casos en los que una pareja tiene dificultades para concebir, es el hombre la fuente del problema.

“Yo veo a muchas parejas que se quedan sorprendidas cuando se enteran que es el hombre el del problema, porque la presunción es siempre que él es normal y que la culpa es de la mujer”, indica la doctora Janelle Luk, endocrinóloga reproductiva que es director médico de Neway Fertility Center en Nueva York.

“Usualmente cuando una pareja no puede tener un bebé es la mujer la que busca ayuda médica primero y luego llevan a su esposo para los chequeos”, agrega la especialista en infertilidad.

A diferencia de las mujeres, la edad de los hombres no es un problema a la hora de tener hijos. Cumplir años no es para ellos un factor influyente en su fertilidad.

Aunque las causas de la infertilidad masculina pueden ser varias, la doctora Luk aclara que en la mayoría de los casos se debe a un conteo muy bajo de espermatozoides en el hombre.

“El uso de alcohol, marihuana, la quimioterapia, radiaciones, traumas, y la genética pueden afectar el conteo de espermatozoides en un hombre. A nivel genético algunos nacen con un cromosoma Y anormal y esto afecta sus testículos”, explica la experta.

“Muchos tienen problemas psicológicos o estrés por el trabajo o el medio ambiente y no pueden tener relaciones sexuales en los días en que las mujeres están ovulando”, añade Luk.

La especialista aclara que aquellos pacientes con enfermedades crónicas como la diabetes, pueden ver afectada su capacidad reproductiva, así como los que tienen problemas de obesidad, lo que muchas veces puede reducir la cantidad y la calidad de su esperma.

“Para saber si existe un problema, lo primero que hacemos es un análisis del semen. Y si resulta bajo, se repite para comprobarlo. Si se confirma que está muy bajo, se refiere al paciente a un urólogo para que le realice una evaluación”, explica.

“Si el problema es un conteo bajo de espermatozoides, el urólogo realizará un procedimiento quirúrgico para obtener el esperma del testículo, también pueden ser tratados con medicinas para incrementar la cantidad de espermatozoides“, resalta.

Aunque algunos pacientes se sienten “menos hombres” porque tienen problemas de fertilidad, la doctora Luk aclara que es algo común y que existen los tratamientos para solucionarlo.

Afortunadamente, con los procedimientos actuales de alta tecnología y los potentes fármacos disponibles, un diagnóstico de infertilidad simplemente puede significar que el camino hacia la paternidad sea un desafío pero no una imposibilidad.

Casi el 90% de las parejas con problemas para concebir pueden someterse con éxito a un tratamiento de fertilidad.

Obstrucciones: Un pequeño porcentaje de hombres presenta una obstrucción en su conducto eyaculador que impide a los espermatozoides entrar en el fluido de la eyaculación. La causa de esta obstrucción podría ser una infección, una herida, defectos congénitos o una vasectomía.

Varicocele: Son venas dilatadas en el escroto, similares a las várices, que aumentan la temperatura de los testículos, lo cual puede afectar la producción de espermatozoides.

Esperma irregular: Si tienes pocos espermatozoides o ninguno, si su motilidad (capacidad de moverse) es escasa o su forma es anormal, posiblemente no estén en condiciones de fecundar los óvulos de tu pareja.

Alergia al esperma: Tu organismo puede desarrollar anticuerpos que maten a tus propios espermatozoides, la mayoría de las veces después de una vasectomía, una torsión testicular (donde el testículo se tuerce dentro del escroto), una infección o un traumatismo.

Sin explicación: El médico puede diagnosticar un “problema de fertilidad no explicado”, cuando no pueda precisar con claridad la causa de del problema para concebir.