El limbo de las peleas imposibles

@JairoGiraldo10

Miguel Cotto no quiso pelear con “Canelo” Álvarez porque no le pagaban lo que pidió. Carl Froch no peleó con Chávez Jr., no por culpa de Bob Arum, sino porque se lesionó y Mayweather Jr. no firma la pelea con Pacquiao porque no le da la regalada gana.

Así, mientras Leo Santa Cruz y GBP buscan cómo evitarse el molesto encontrón con Guillermo Rigoundeaux, nos quedamos sin ver una sola pelea de mérito cuando vamos para el primer trimestre del 2015.

Y esto ocurre porque el poder del mercadeo ha dejado muy atrás la importancia del boxeo. El negocio le gana al deporte y si no se abre undebate serio y a fondo sobre el tema llegará un momento en el que nos quedaremos sin deporte y sin negocio.

Hace poco decíamos que Muhamad Ali no ganó en toda su carrera los 120 millones que rechaza Floyd Mayweather Jr. en una sola noche. Y eso describe la situación y debe alarmarnos.

No se hacen las peleas, no porque se discuta el peso en el que se va a pelear, sino porque no se ponende acuerdo en los millones de pesos. O de dólares para el caso.

Boxeadores empresarios, no está mal, pero si Cotto no pelea con “Canelo” porque espera otro negocio por más plata eso le ayuda a su cuenta bancaria, pero no al box. Y si “Canelo” se va a pelear con un vago como Kirkland, eso de plano no le sirve a nadie.

Recordemos que Sugar Ray Leonard regresó del retiro para pelear con Marvin Hagler. Cobraron millones. Hicieron una pelea de culto y hoy todos los recuerdan como a dos gigantes.

A Cotto, “Canelo” y Mayweather les vale gorro cómo los recuerden