Policía que mató a Akai Gurley se declara no culpable

El oficial Peter Liang fue impuesto de seis cargos en la Corte Criminal
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Policía que mató a Akai Gurley se declara no culpable
El oficial fue acusado el martes por un gran jurado de Brooklyn de homicidio involuntario.
Foto: Mariela Lombard / EDLP

Nueva York – El oficial de policía, Peter Liang, acusado por la muerte del afroamericano Akai Gurley se declaró no culpable este miércoles de seis cargos que incluyen homicidio involuntario y mala conducta. Con la mayor discreción posible, el agente se entregó esta mañana a las 10 a.m. en el cuartel 84 de Brooklyn, horas antes de su comparecencia esta tarde en la corte para ser impuesto formalmente de cargos criminales por matar de un disparo a Gurley en noviembre pasado.

El oficial, que ayer fue acusado por un gran jurado de Brooklyn de homicidio involuntario en segundo grado, vestía traje oscuro y corbata verde, y no iba esposado. Anteriormente, se había avisado a los medios que la entrega del oficial a las autoridades ocurriría en la Corte Criminal de Brooklyn.

Marc Fliedner, jefe de la junta de derechos civiles de la fiscalía de Brooklyn, rechazó que las Pink Houses, de la Autoridad de Vivienda (NYCHA), fueran una zona peligrosa, como alegan “los sindicatos policiales”. “El acusado falló en aplicar lo aprendido, pues desobedeció una orden de patrullar las escaleras y disparó su arma contra alguien desarmado, aunque no hubiera señales de peligro”, sostuvo Fliedner.

Sin embargo, enfatizó que basa sus cargos en acontecimientos posteriores en los que Liang “dejó por unos minutos la escena para hacer unas llamadas que no eran de emergencia”, mientras su compañero trataba de suministrar primeros auxilios. “Fueron los vecinos los que llamaron al 911”, argumentó.

Al final de su presentación en corte, Fliedner manifestó que el acusado era un hombre con lazos en su comunidad por lo que podría ser liberado sin fianza mientras avanzaba el proceso. El fiscal distrital Ken Thompson dijo, en una conferencia posterior, que aunque no cree que sea un crimen intencional, el agente tenía “el dedo en el gatillo y disparó el arma”.

Stephen Worth, el abogado defensor del agente, se limitó a mencionar la manera “prejuiciosa” bajo la que se había presentado el caso “en la que se alienaba a su defendido”.

El juez determinó que el 25 de marzo se debería presentar al argumento de la defensa. El 22 de abril la fiscalía presentará su respuesta. La próxima comparecencia del acusado está pautada para el 14 de mayo.

Al final de la sesión, una tía de Gurley gritó mientras señalaba al acusado: “Él mató a mi sobrino”. Otro pariente gritó: “Todo el sistema es culpable como el infierno”.

Afuera varios manifestantes permanecieron desde horas antes de la comparecencia. José La Salle (45), fundador del grupo de vigilancia policial Copwatch Patrol Unit, dijo que al menos esperaban que recibiera cargos por negligencia. “Él fue negligente. Pudo hasta haber matado a un compañero o una madre con un bebé.

“Esperamos que lo manden a la prisión. Si hubiera sido uno de nosotros estaríamos en la prisión”, sostuvo La Salle.

Además de homicidio en segundo grado, Liang enfrenta otros cinco cargos que incluyen homicidio negligente criminal, asalto en segundo grado, imprudencia temeraria y dos de mala conducta de un uniformado. Su abogado Stephen Worth indicó que no comentaría sobre los cargos hasta que su cliente sea acusado formalmente esta tarde en la corte.

Liang (27) mató de un disparo en el pecho a Gurley cuando patrullaba las escaleras oscuras del edificio de viviendas públicas Pink Houses en el vecindario de East New York. Gurley estaba desarmado y el oficial novato había desoído una orden de sus superiores de hacer este tipo de acciones llamada “patrullaje vertical”.

La muerte de Gurley fue catalogada como un “homicidio” por la oficina del Médico Forense. El hombre de 28 años recibió un disparo en el pecho a pesar de estar desarmado, luego que ingresara junto a su novia Kimberly Ballinger a la escalera y se topara por sorpresa con Liang y su compañero que realizaban un “patrullaje vertical”.

(Con información de Joaquín Botero)