¿Qué rumbo tomará la nueva “juventud rebelde” de Cuba?

Este año, fue particular: los estudiantes celebraban también el anuncio del deshielo con Washington

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¿Qué rumbo tomará la nueva “juventud rebelde” de Cuba?
La nueva era EEUU-Cuba.
Foto: Getty

A diferencia de Martí, que murió en el campo de batalla cuando tenía sólo 42 años, algunos de los que gobiernan Cuba superan los 80.

Hay señales de que en el Comité Central del Partido Comunista está cada vez más consciente del problema de perder el contacto con la juventud del país.

No parece casualidad, por ejemplo, que las fotos de la reaparición de Fidel Castro tras seis meses sin dejarse ver no fueran con dignatarios extranjeros o con los reunidos “Cinco héroes” sino con un líder estudiantil.

En un artículo publicado por el diario Granma, órgano del Partido Comunista, el dirigente universitario Randy Perdomo describió cómo Fidel había recordado su propia entrada en la Universidad de La Habana, hace 70 años.

Parecía un mensaje sobre la continuidad y longevidad del sistema comunista en Cuba después del anuncio del 17 de diciembre.

“Creo que en cualquier país, siempre existe el riesgo de perder los corazones y mentes de generaciones más jóvenes. Cuba no es la excepción en ese sentido. Es un gran problema aquí”, le dijo a BBC Mundo Harold Cárdenas, bloguero de “La joven Cuba”.

Joven, culto y con buen inglés, Cárdenas forma parte de una nueva izquierda en la isla.

“Cada generación en este país se ha formado en una realidad muy diferente. Entonces nuestras prioridades son muy, muy diferentes”, comenta en una referencia a asuntos como el mayor acceso a internet y las ganas de ver nuevas caras en el liderazgo cubano.

Pero el excónsul de Cuba en Washington Jesús Arboleya no comparte la idea de que las generaciones mayores hayan frenado al país.

No creo, honestamente, que las personas de mayor edad sean la retranca de los cambios. De hecho, puedes encontrar a gente más joven que sin embargo tiene visiones más conservadoras de la realidad cubana“, señala Arboleya.

Además, aunque reconoce que “la juventud empuja los horizontes mucho más allá”, cree que la cuestión de la edad de los miembros del politburó ha sido exagerada.

“La imagen pública sobre la edad de la dirección cubana es errónea. Efectivamente todavía tienen cargos muy importantes personas muy mayores, pero inmediatamente después, el segundo escalón, son hombres de 50 años“.

Raúl Castro anunció que va a dejar el poder en tres años y muchos analistas piensan que su sucesor será el vicepresidente, Miguel Díaz Canel.

“El relevo se hará en 2018 y yo medio esperaba que los estadounidenses iban a esperar hasta entonces para hacer algo”, dice Arboleya.

Algunos también ven un problema en el cansancio de los jóvenes respecto a la política.

“Muchos están saturados con la política”, comenta Cárdenas. “Están agotados porque hay tanta retórica todos los días que finalmente la gente no quiere oírlo más”, agrega Harold Cárdenas.

Creo que esto es un problema bastante grave“.

Además de la diferencia, está el asunto del flujo constante de jóvenes hacia el extranjero, especialmente EE.UU. con los derechos preferenciales que otorga la Ley de Ajuste Cubano.

Recientemente, el gobierno describió la ley como una “práctica reprensible de fuga de cerebros”.

Pero Leandro del Rey, con miedo de que EE.UU. elimine los privilegios para los inmigrantes cubanos, ha decidido irse de la isla, pase lo que pase con el deshielo.

“No tengo interés en quedarme”, comenta este ingeniero de teléfonos celulares en su humilde casa de La Habana.

“Tengo 34 años, una hija y no tengo tiempo para quedarme a ver cómo sale todo esto. Tengo habilidades que quiero aprovechar y no lo puedo hacer aquí”.

¿Entonces cómo puede el gobierno disuadir a gente como Leandro para no dejar Cuba y reconectar con la Revolución?

Para Harold Cárdenas, la respuesta, en parte, está en el tono del mensaje.

“Tienen que parar de hablar siempre del pasado y empezar a proyectar más al futuro para que la gente pueda darse cuenta de que este barco está rumbo a un buen camino”.