Mi lucha contra la diabetes

He aprendido que vivir con diabetes y controlarla debe ser un acto de humildad que debe ejercerse día a día
Mi lucha contra la diabetes
La obesidad provoca serias complicaciones de salud a largo y mediano plazo, como la diabetes.
Foto: Archivo

El 2 de marzo, hace una década, fui diagnosticado con diabetes. Hoy puedo decir que la diabetes es una de las mejores cosas que me han pasado en la vida.

En marzo de 2005 tenía un peso de 226 libras, era totalmente sedentario y mi dieta era una desgracia. Diez años después tengo un peso bastante razonable, 180 libras; hago ejercicio regularmente y, cambié mis hábitos alimenticios.

Pero el camino no ha sido fácil, hubo un par de periodos en los que dejé que el sobrepeso fuera ganando terreno y en los que abandone el ejercicio. El tema de la alimentación ha sido quizás el más complicado. Toda mi vida he tenido que lidiar con la tendencia a comer mal y en exceso.

En mi mejor año llegué a pesar 164 libras e iba al gimnasio dos horas diarias. Además no comía nada de azúcar refinada, pocos carbohidratos y evitaba las grasas.

En este momento me encuentro quizás en un punto intermedio entre el desastre que era mi salud en el 2005 y el punto máximo de cuidado que alcance allá por el 2008/10.

La diabetes mata de la forma más cruel. Va minando la salud de manera lenta y poco notoria. Es una enfermedad que acaba poco a poco con la funcionalidad normal de casi todos los órganos. Su avance trae consigo el deterioro del páncreas, sistema circulatorio, riñones, corazón, hígado, etcétera; y hasta de los sentidos como la vista y el tacto. Ataca además en el hombre, su capacidad sexual.

Pero la diabetes me enseñó también a ser humilde y resolutivo en la vida. Hubo momentos en los que pensaba soberbiamente que esta enfermedad jamás me podría vencer, pero por los vaivenes que tiene la vida, tuve temporadas en las que la diabetes me comenzó a ganar, como el año pasado cuando llegué hasta las 200 libras y había regresado a un sedentarismo casi total. He aprendido que vivir con diabetes y controlarla debe ser un acto de humildad que se debe ejercer día a día. Y me volví más resolutivo el día que fui diagnosticado y me dije: “Esta enfermedad no va a poder conmigo”. Pero sobre todo soy más resolutivo hoy cuando tengo que luchar cada día contra la enfermedad.

Pero tal vez el elemento más importante en la lucha contra la diabetes es la educación. Es fundamental conocerla a fondo y aprender sobre nutrición. Hay que valorar el contenido de azúcares, sodio, carbohidratos, proteínas y grasas de los alimentos; y, leer las etiquetas nutritivos de todo lo que vamos a consumir. El conocimiento es vital.

He llegado a este aniversario vivo y creo que bastante funcional, pero ésta puede ser una lucha que quizá tenga que pelear hasta el último día de mi vida.

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