Letitia James defiende a menor migrante en NYC

Juez concede a Keybi García (17) el estatus migratorio especial

Letitia James defiende a menor migrante en NYC
Keybi García llegó a Estados Unidos escapando de la violencia en Honduras.
Foto: Mariela Lombard / EDLP

@Zaira_Reporter

NUEVA YORK — Hace un año, el adolescente Keybi García se despidió de su madre en la ciudad de La Ceiba, en Honduras, para encarar una arriesgada travesía montado en “La Bestia”, el ferrocarril de carga que cruza México de sur a norte, con la meta de llegar a Nueva York.

“Pasé hambre y pedí dinero para llegar hasta aquí”, dijo el menor de 17 años. “Realmente me gusta Estados Unidos. Es increíble, es mi nueva casa”.

Autoridades migratorias en Texas tomaron en custodia a Keybi en su segundo intento de cruzar la frontera. Los funcionarios llamaron a su primo Francisco Ávila (52), que reside en Brooklyn y le preguntaron si asumiría la responsabilidad del chico, de lo contrario, sería colocado en un albergue para menores no acompañados.

Para fortuna de Keybi su primo lo acogió en su apartamento y buscó la asistencia legal de la oficina de la defensora del pueblo Letitia James, sin imaginar que ella misma abogaría por su caso ante el juez Adam Silvera en el Tribunal Familiar de Brooklyn.

Este miércoles en la mañana, James se presentó ante el juez Silvera para solicitar un estatus migratorio especial (Special Immigrant Juvenile Status) para Keybi, quien huyó de las pandillas y la violencia a raíz del narcotráfico en su país. Francisco también pidió la custodia legal del chico.

“Todo el tiempo tenía miedo”, comentó el muchacho. “Las pandillas son violentas. Es una vida dura para la gente de mi edad”.

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James tomó el caso del adolescente como parte de la petición que hizo, en agosto pasado, para que abogados de la ciudad representaran pro bono a los menores migrantes indocumentados que llegaron hasta Nueva York y están en riesgo de deportación.

Antes de la audiencia, la funcionaria dijo a El Diario que en el pasado nunca argumentó para un caso como el de Keybi, pero sí representó a menores en la Corte Criminal.

En la sala del tribunal, James dijo al juez que el padre del joven murió de cáncer y su madre era incapaz de cuidar de él. Ese argumento fue reforzado por el primo del menor, quien sostuvo que, “mi primo fue enviado a vivir con su tía a los 12 años porque su madre era demasiado pobre para proveerle cuidados”.

Silvera, quien previamente recibió en la sala del tribunal a otros menores inmigrantes no acompañados, concedió a Keybi el estatus migratorio especial, que le permite solicitar una tarjeta de residencia. También cedió la custodia legal a Ávila.

“Este fue un juez comprensivo”, describió James afuera de la sala. “Es un caso consistente con la ley. Desde un principio confiamos en que no habría objeción”.

Silvera manifestó que deportar al menor a Honduras sería injusto y cruel. “Aprende inglés, pero no olvides el español”, le indicó el jurista a Keybi, un estudiante de Progress High School. “Sigue tus sueños, trabaja tan duro como puedas y no aceptes un no por respuesta”.

El juez preguntó al chico las tres profesiones que desearía estudiar, a lo que respondió abogado, ingeniero o mecánico.

Ávila contó que su primo viajó de Honduras con un grupo de niños y jóvenes del departamento de Atlántida, como parte de la ola de inmigración de menores no acompañados que se registró el año pasado.

El chico tiene tres hermanos en Nueva York, pero sin un estatus legal migratorio y con una precaria situación económica, y que no pueden hacerse cargo de él. Ávila, quien radica en la ciudad hace 30 años, tiene la ciudadanía estadounidense.v“En su país, las pandillas amenazaron su vida y su seguridad. Agradezco el interés de la corte que este chico sea protegido y tenga acceso a un mejor futuro”, dijo James.