Casos de esclavitud sexual revelan crueldad del tráfico de personas

Crímenes cometidos en Florida y Nebraska revelan la urgencia de una ley que reprima la trata de personas
Casos de esclavitud sexual revelan crueldad del tráfico de personas
Las víctimas de la trata humana frecuentemente son obligadas a prostituirse.
Foto: Archivo

Washington.- Recientes casos de tráfico de personas en Florida y Nebraska, en los que jóvenes y mujeres fueron obligadas a la esclavitud sexual, sólo demuestran el aparentemente implacable poder de una industria que mueve unos $150,000 millones al año en todo el mundo.

Estados Unidos abolió la esclavitud de los negros en 1865 pero, 150 años después, ahora miles de niñas y mujeres, muchas de México y Centroamérica, son víctimas del tráfico de personas en este país.

Pese a la gravedad del problema, que afecta a unos 100,000 niños cada año en EEUU, el Congreso no se pone de acuerdo para aprobar una ley que combata el problema.

Bastaría con que los legisladores vieran los noticieros de televisión para darse cuenta de que el problema ocurre a diario en Estados Unidos.

La semana pasada, las autoridades en el suroeste de Florida arrestaron a 15 personas por su presunta conexión con un caso en que el que al menos seis mujeres de México y Centroamérica fueron obligadas a ofrecer sexo, por $25 la sesión, a un promedio de entre 25 a 30 hombres a diario.

Las mujeres fueron trasladadas a EEUU con falsas promesas de trabajo pero, en vez de empleo y de reencontrarse con sus familias, los contrabandistas las obligaron a la prostitución durante años.

Las víctimas, algunas en el país desde principios de esta década, generaban entre $190,000 y $320,000 al año a sus captores pero no delataron el crimen por temor a ir a la cárcel, según testimonios recogidos por el canal local de la cadena ABC.

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Mientras tanto, en Omaha (Nebraska), Rachel Pointer relató esta semana su odisea a manos de un vecino suyo que durante diez años la “vendió” al mejor postor en todo el estado, a cambio de drogas y sexo , desde que ella tenía seis años de edad.

En vez de una vida normal de niña entre juegos y juguetes, Pointer callaba su calvario debido a las amenazas contra su familia, según relató durante un foro reciente con legisladores, académicos y autoridades policiales sobre el tema.

“Es casi impensable que pueda suceder esto en nuestros patios traseros, y sin embargo 100,000 niños son víctimas de tráfico de personas en este país cada año”, dijo al canal 10/11 de Omaha el congresista Jeff Fortenberry.

Es un “crimen silencioso” que ataca “la dignidad humana, los derechos humanos y la justicia… esto nos debe obligar a actuar”, enfatizó.

Nebraska estudia un proyecto de ley que, de ser aprobado, incrementaría las sanciones contra individuos condenados por la trata de personas.

Aunque varios gobiernos estatales han aprobado sus propias leyes contra el tráfico de personas, el fenómeno sigue siendo difícil de destapar y, con frecuencia, las autoridades afrontan problemas para castigar a los responsables y ayudar a las víctimas.

Es que, según expertos, la mejor forma de prevenir la trata de personas, en particular en países pobres, es responder a los factores de raíz que convierten a jóvenes y mujeres –que conforman el 70% de las víctimas- en presa fácil de los traficantes.

El Senado estuvo a punto de aprobar el martes pasado el “Acta de Justicia para las Víctimas del Tráfico de Personas de 2015”, que incluye mejoras a la restitución de las víctimas y el registro policial de los casos; mayores protecciones para las víctimas en los juicios, y más fondos para servicios sociales, entre otros elementos.

Pero la iniciativa ahora corre peligro ante la insistencia de algunos republicanos de incluir restricciones al acceso al aborto para las víctimas, y de prohibir la ciudadanía automática a hijos nacidos en EEUU de padres indocumentados.