¿Qué alimentos debes comprar orgánicos? Evita los pesticidas

Nuevas directrices de Consumer Reports sobre productos agrícolas te muestran cómo tomar las mejores decisiones para tu salud y el medio ambiente
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¿Qué alimentos debes comprar orgánicos? Evita los pesticidas
Lo que necesitas saber sobre pesticidas y orgánicos está aquí.
Foto: Consumer Reports

En todo Estados Unidos, reina la confusión en los pasillos de los supermercados acerca de cómo comer de forma saludable a causa de algo que está en la mente de los compradores: los pesticidas en las frutas y verduras. De hecho, una reciente encuesta de Consumer Reports realizada a 1,050 personas halló que los pesticidas son una preocupación para el 85% de los estadounidenses. Pero, ¿estas preocupaciones están justificadas? Y, ¿todos deberíamos comprar productos orgánicos (que pueden costar en promedio un 49% más que los productos agrícolas convencionales)?

Los expertos de Consumer Reports creen que lo orgánico siempre es la mejor opción porque es mejor para la salud, el medio ambiente y las personas que cultivan nuestros alimentos. El riesgo de los pesticidas en los productos agrícolas convencionales varía desde muy bajo hasta muy alto, dependiendo del tipo de producto y el país donde se produce. Las diferencias pueden ser dramáticas. Por ejemplo, comer una porción de ejotes (también llamados porotos o judías verdes) de EEUU es 200 veces más riesgoso que comer una porción de brócoli cosechado en EEUU.

“Diariamente estamos expuestos a un coctel de sustancias químicas provenientes de nuestros alimentos”, afirma el Dr. Michael Crupain, M.D., M.P.H., director del Centro de Sustentabilidad y Seguridad Alimentaria de Consumer Reports. Por ejemplo, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades informan que hay rastros de 29 pesticidas diferentes en el cuerpo de un estadounidense promedio. “No es realista esperar que nuestro cuerpo no tenga ningún pesticida en estos días, pero eso sería lo ideal”, afirma Crupain. “Simplemente no sabemos lo suficiente acerca de los efectos en la salud”.

Si quieres minimizar tu exposición a los pesticidas, consulta la tabla más adelante. Hemos colocado las frutas y verduras en 5 categorías de riesgo, del más bajo al más alto. En muchos casos hay un producto convencional con un riesgo de pesticida tan bajo como un producto orgánico. Más adelante, encontrarás las respuestas de nuestros expertos a las preguntas más apremiantes sobre cómo los pesticidas afectan la salud y el medio ambiente. En conjunto, esta información te ayudará a tomar las mejores decisiones para ti y tu familia.

Hay información que demuestra que los residuos en los productos agrícolas han disminuido en realidad desde 1996, cuando el Congreso aprobó la Ley de Protección de la Calidad de los Alimentos. Esta ley exige que la EPA se asegure de que los niveles de pesticidas en los alimentos sean seguros para los niños y bebés.

Cada año, el Departamento de Agricultura hace pruebas para determinar el contenido de residuos de pesticidas en una variedad de productos agrícolas. En el más reciente informe, más de la mitad de las muestras contenían residuos, con la mayoría por debajo de los niveles de tolerancia de la EPA. “Tradicionalmente, la fruta y verdura cultivadas son productos muy seguros”, indica Teresa Thorne, vocera de Alliance for Food and Farming (AFF), una organización que representa a los productores de productos orgánicos y convencionales.

Pero esta no es toda la historia. En la revisión de productos agrícolas específicos, se ve el progreso en algunos mientras que en otros no. Las peras y uvas, por ejemplo, alguna vez estuvieron en las categorías de alto riesgo y muy alto riesgo pero ahora están en la de bajo riesgo. Sin embargo, otros productos como los ejotes han estado en las categorías de alto riesgo por los últimos 20 años.

Además, hay más por considerar que solo la cantidad de pesticidas en la manzana que comes. “Los niveles de tolerancia se calculan para pesticidas individuales, pero encontrar más de un tipo de frutas y vegetales es la regla, no la excepción”, afirma Urvashi Rangan, Ph.D., directora ejecutiva y toxicóloga del Centro de Sustentabilidad y Seguridad Alimentaria de Consumer Reports.

Nuestra encuesta encontró que un tercio de los estadounidenses cree que existe un límite legal para el número de diferentes pesticidas permitidos en los alimentos. Pero ese no es el caso. Casi una tercera parte de los productos agrícolas que el USDA evaluó contenían residuos de dos o más pesticidas. “Los efectos de estas mezclas no se conocen ni se han evaluado”, afirma la Dra. Rangan.

El USDA mide los residuos de pesticidas después de que el producto se ha lavado en agua corriente fría y se le ha quitado la cáscara o corteza no comestible. Por lo tanto, los residuos de pesticidas usados para calcular nuestra guía de riesgos son aquéllos que permanecieron después de que las verduras y frutas se prepararon de la misma manera que lo harías en casa.

Muchos de los datos provienen de estudios de trabajadores agrícolas, que trabajan con estas sustancias químicas regularmente. Los estudios han vinculado la exposición a largo plazo de los pesticidas en este grupo al incremento de la enfermedad de Alzheimer y Parkinson; cáncer de próstata, de ovario y otros cánceres; depresión y problemas respiratorios. Existe también la sugerencia de que los adultos y niños que viven en las comunidades agrícolas también podrían estar en riesgo de padecer problemas de salud crónicos.

El resto de nosotros tal vez no manipulamos estas substancias, pero sí estamos expuestos a través de los alimentos, el agua y el aire. El hecho de que los residuos de pesticidas están, por lo general, por debajo de los límites de tolerancia de la EPA a veces se usa como “prueba” de que los riesgos a la salud son mínimos. Pero la investigación que se usa para fijar estas tolerancias es limitada.

En un informe de 2010 sobre los riesgos de cáncer medioambiental, el Panel de Cáncer del Presidente (un comité experto que monitorea el programa de cáncer del país) escribió: “Toda la población de EE.UU. está expuesta diariamente a numerosas sustancias químicas de la agricultura. Se sabe, o se sospecha, que muchas de estas sustancias químicas tienen propiedades cancerígenas o que alteran el sistema endocrino”. Los alteradores endocrinos pueden bloquear o imitar la acción de las hormonas, incluso en dosis bajas. “Los efectos endocrinos no se han incluido lo suficiente en los niveles de tolerancia de pesticidas de la EPA”, afirma Crupain. “Además existe la preocupación de que puedan producir trastornos reproductivos; defectos de nacimiento; y cáncer de seno, próstata y otros cánceres relacionados con hormonas”.

Además de los trabajadores agrícolas, los niños. El metabolismo de un niño es diferente al de un adulto, de modo que las toxinas pueden permanecer por más tiempo en el organismo del niño, donde pueden ocasionar más daños. La exposición a pesticidas puede afectar el desarrollo de los niños en varias etapas, incluso desde el vientre materno. “Los fetos, bebés y niños pequeños son más vulnerables a los efectos de los pesticidas porque sus órganos y sistema nervioso aún están en desarrollo”, señala el Dr. Philip Landrigan, director del Centro de salud medioambiental para niños en la Icahn School of Medicine del Hospital Mount Sinai en New York. Además, el riesgo se concentra para los niños porque ellos comen más alimentos en relación con su peso corporal que los adultos.

Los riesgos para la salud de los niños son significativos. Incluso las cantidades más pequeñas de pesticidas pueden alterar la química del cerebro en los niños durante las etapas cruciales de desarrollo. Un estudio en niños de 8 a 15 años encontró que los niños con los niveles más altos en la orina de un marcador, que muestra la exposición a un pesticida particularmente tóxico llamado organofosfato (OP, por sus siglas en inglés), presentaron el doble de probabilidades de desarrollar trastorno por déficit de atención e hiperactividad en comparación con los niños sin niveles detectables. Otro estudio encontró que a los 7 años de edad, los hijos de trabajadores agrícolas de California que nacieron de madres con los niveles más altos de OP en el cuerpo durante su embarazo, tuvieron un promedio de 7 puntos de cociente intelectual (IQ) por debajo de aquellos cuyas madres tenían los niveles más bajos durante su embarazo. Esto es similar a las reducciones de IQ que los niños presentan debido a la exposición de bajo nivel al plomo.

El riesgo en adultos es menor pero preocupante. “La exposición a pesticidas probablemente aumente primero el riesgo de desarrollar un tumor canceroso y luego la incapacidad del cuerpo de controlar el crecimiento de un tumor”, indica Charles Benbrook, Ph.D., un catedrático de investigación del Centro para agricultura y recursos naturales sustentables de Washington State University y consultor de Consumer Reports. Adicionalmente, la investigación ha vinculado los alteradores o disruptores endocrinos con los problemas de fertilidad, daño al sistema inmunitario y problemas neurológicos. “Sin embargo, a diferencia del cáncer, medir esos efectos es difícil en la actualidad”, señala Crupain.

Existen dos grupos de pesticidas agrícolas: sintéticos y naturales. Los sintéticos se crean en laboratorios; por otro lado, los naturales son sustancias que la naturaleza produce por sí misma. La mayoría de los pesticidas sintéticos (y los más tóxicos) utilizados en la agricultura convencional están prohibidos en la agricultura ecológica, pero la dispersión de pesticidas puede hacer que los productos químicos rociados en cultivos convencionales encuentren la manera de llegar a las granjas orgánicas cercanas. Aun así, todos los productos orgánicos en nuestro análisis fueron clasificados en las categorías de muy bajo o bajo riesgo.

Las normas orgánicas del USDA permiten el uso de ciertos pesticidas naturales y muy pocos sintéticos. “Pero no puedes comparar la agricultura convencional con la orgánica así como si comparas naranjas con limones”, dice Michael Sligh, un agricultor, presidente fundador de la Junta Nacional de Estándares Orgánicos y director del Programa Solo Alimentos en la Fundación Internacional para el Progreso Rural.

Los pesticidas naturales son por lo general menos tóxicos que los pesticidas sintéticos. “‘Pesticida” es un término amplio que se utiliza para referirse a una serie de sustancias, desde las muy, muy limitadas y bajas en toxicidad permitidas en la agricultura orgánica hasta los productos químicos altamente tóxicos que pueden utilizarse en la agricultura convencional”, agrega. “Son muy diferentes. Antes de que un pesticida sea aprobado para usarse en la agricultura orgánica, debe ser evaluado por sus posibles efectos adversos que puede ocasionar en seres humanos, animales y el medio ambiente; y también debe demostrar que es compatible con un sistema de agricultura sostenible. Los agricultores deben seguir los planes integrados para el manejo de plagas que requieren el uso de cualquier pesticida orgánico aprobado como último recurso y desarrollar estrategias para evitar el uso constante del mismo”. Esas diferencias tienen implicaciones no solo en la salud de uno mismo, sino también en la salud de los trabajadores agrícolas y el planeta. “La gente necesita entender los múltiples beneficios del elegir productos orgánicos y las múltiples selecciones que están haciendo al no usarlos”, afirma.

Algunos agricultores convencionales siguen los planes para el manejo de plagas de manera similar a los de los agricultores orgánicos. “Prácticas como la rotación de cultivos y el uso de insectos o feromonas beneficiosos son herramientas que los agricultores convencionales y orgánicos utilizan”, dice Thorne de AFF. Puede ser que sea así. Sin embargo, Sligh comenta: “Para los agricultores orgánicos es un requisito, no una opción”.

E ingerir alimentos orgánicos significa que puedes tener menos pesticidas en tu cuerpo. Un estudio realizado en la revista Environmental Health Perspectives descubrió que las personas que dijeron que comen a menudo o siempre productos orgánicos tenían niveles 50% más bajos, de productos en grado de descomposición OP, en su cuerpo que aquellos que dijeron que los comían rara vez o nunca. Los que a veces consumían productos orgánicos tenían niveles más bajos hasta en un 35%.

No. Existe riesgo de consumir pesticidas, pero también hay innumerables beneficios para la salud gracias a las frutas y verduras. Un estudio de 2012 estimó que el aumento del consumo de frutas y verduras podría evitar 20,000 casos de cáncer al año, y que 10 casos de cáncer al año podrían atribuirse al consumo de pesticidas provenientes de los productos agrícolas adicionales. Otro estudio descubrió que las personas que comieron productos orgánicos al menos 3 veces al día tenían menor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, hipertensión y la muerte debido a una enfermedad cardiovascular.

“Creemos que lo orgánico es siempre la mejor primera opción”, dice Rangan de Consumer Reports. “Comer productos orgánicos no solo reduce tu exposición a los pesticidas, sino que al elegir comida orgánica estás dando apoyo a un sistema de agricultura sustentable”. Sin embargo, tu objetivo principal es comer una dieta rica en frutas y verduras, idealmente 5 o más porciones al día, incluso si es una que se clasifica en nuestra categoría de riesgo muy alto. Si los productos orgánicos son demasiado caros o no están disponibles, nuestro análisis demuestra que a menudo tienen una opción convencional de bajo riesgo.

Esta tabla muestra el riesgo de exposición a pesticidas al ingerir 48 frutas y verduras frescas convencionales de 14 países diferentes. Al analizar 12 años de datos del Programa de datos de pesticidas del Departamento de Agricultura (Department of Agriculture), los científicos de Consumer Reports, en consulta con Charles Benbrook, Ph.D., de Washington State University, colocaron cada combinación de un producto agrícola con un país en una de 5 categorías de riesgo. La evaluación de riesgo incluyó la cantidad de residuos de pesticidas en cada alimento, la frecuencia con que se encontraron estos y la toxicidad de los pesticidas. Las categorías de riesgo se correlacionan con la cantidad de porciones diarias de dicha fruta o verdura. (Ver la leyenda a continuación).

También consideramos el tamaño habitual de porción del alimento y el peso de la persona que ingiere dicho alimento. Nuestro análisis se basa en el riesgo para un niño de 3½ años de edad, con un peso estimado de 35.2 libras, debido a que los niños son especialmente vulnerables a los riesgos de los pesticidas en su dieta y se exige que la EPA considere los efectos de los pesticidas en niños. Los riesgos en adultos serían menores.

Recomendamos comprar alimentos orgánicos para cualquier combinación de producto agrícola y país en las categorías de riesgo medio o superior. Encontramos que todos los productos agrícolas orgánicos se encuentran en las categorías de riesgo bajo o muy bajo. Los artículos convencionales en las categorías de riesgo bajo o muy bajo son esencialmente equivalentes a productos orgánicos.

Nuestra regla #1: ¡Come más fruta y verdura! Aunque creemos que los productos orgánicos son siempre la mejor opción debido a que esto promueve la agricultura sostenible, consumir bastantes frutas y verduras (incluso si no puedes obtenerlos como productos orgánicos) tiene prioridad cuando se trata de tu salud.

El herbicida llamado glifosato, conocido con el nombre comercial Roundup, es el pesticida agrícola más utilizado en las granjas en EEUU. También se utiliza con frecuencia en el jardín de las casas. Sin embargo, no tenemos ni idea de la cantidad que haya en nuestra comida porque el gobierno no hace pruebas regulares para ver si este herbicida está presente en la fruta o verdura.

El uso del glifosato se ha multiplicado 10 veces en los últimos 20 años debido al aumento del consumo de maíz y soya transgénicos. La mayoría de esos cultivos están diseñados para ser resistentes al glifosato, lo que quiere decir que Roundup puede matar las hierbas pero no los cultivos. Según el doctor Charles Benbrook de Washington State University, los datos muestran que los agricultores usaron tanto glifosato en el año 2014 para aplicar el equivalente a casi tres cuartos de libra en cada hectárea de tierra agrícola que se usa para cultivos. “Cuando un pesticida se utiliza tan extensamente, la gente no puede evitar la exposición”, dice Benbrook.

Y ahora habrá incluso más glisofato rociado gracias a la aprobación de la EPA para el herbicida Enlist Duo a finales de 2014. Enlist Duo es una combinación de glifosato y otro herbicida químico, llamado 2,4-D. Esta reciente autorización de Enlist Duo ha generado críticas. El Dr. Philip Landrigan, del Hospital Mount Sinai dice: “Creo que si la EPA hubiera seguido los mandatos de la Ley de Protección a la Calidad de los Alimentos, no habría manera de que pudieran haber aprobado este aumento considerable del uso del glifosato”. Landrigan agrega que la decisión de la EPA sobre la seguridad de Enlist Duo se basó en estudios viejos y en el hecho de que la agencia erró al aprobarlo sin adherirse a las protecciones adicionales de seguridad para niños que requiere dicha ley.

En un pequeño estudio, el USDA descubrió residuos de glifosato en casi 90% de 300 muestras de semillas de soya. Todas estaban por debajo del nivel de tolerancia de la EPA, que es de 20 partes por millón, pero una de las muestras estuvo muy cerca con 18.5 ppm. Y, no sabemos qué otros alimentos están contaminados.

Opinión de Consumer Reports: Se desconocen los efectos del glifosato en la salud, pero debido a su uso tan extendido, creemos que debe ser monitoreado por el gobierno.

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