La televisión en Internet despega

Los millones de personas que deciden cortar el cable o la conexión de satélite tienen cada vez más opciones en la red
La televisión en Internet despega
Las plataformas on line y cadenas en Internet hacen más fácil seleccionar programación y ahorrar.

“La televisión clásica ha tenido unos muy buenos 50 años pero la televisión en Internet está empezando a crecer. Claramente en los próximos 20 años, Internet va a reemplazar a la televisión clásica”.
Así de claro lo dijo Reed Hastings, presidente de Netflix en una conferencia con analistas la semana pasada tras presentar unas cifras de negocio que incluían una base de suscriptores de 60 millones en todo el mundo.
Su previsión no es enteramente novedosa porque cada vez más gente está renunciando al cable o el satélite, cortando con caras ofertas televisivas de canales que no se ven, y optando por la que es ya oficialmente una explosión de ofertas de emisión en Internet de shows y canales. Según cifras de la consultora MofettNathanson dadas a conocer recientemente, el año pasado se dieron de baja o no contrataron cable 1.4 millones de hogares en EE UU.
Consciente de las preferencias de los consumidores y la competencia on line, la propia Verizon, que tiene el servicio de FIOS con cientos de canales, ha empezado a ofrecer un paquete que llama Custom TV y que ya ofrece por un precio básico de $55 al mes con poco más de 30 canales aunque no son a la carta (es decir, es un paquete cerrado que no se puede elegir). Por $10 más se puede optar a paquetes que ofrecen por ejemplo canales en español o infantiles. Es una alternativa que puede evitar más cortes de cables, no obstante, ESPN está ahora protestando porque este servicio podría entrar en conflicto con el contrato que tienen la operadora y este canal deportivo.
Verizon se lanza a este mercado porque es casi inevitable estar en un segmento en el que se ofrezca menos a menor precio. Después de todo, la mayoría de la gente no ve más de 20 canales y el precio del cable o satélite puede rondar los $200 al mes.
Las ofertas de televisión en Internet se está disparando y la complicada guía de servicios es en este momento incompleta porque se está innovando constantemente. Los principales protagonistas son Netflix, que ofrece películas  y series (con algo de retraso) además de sus propias y exitosas producciones,  Amazon Prime. Hulu, Sling TV (que ofrece ESPN en vivo TNT, Cartoon Network y CNN entre otro canales), HBO Now, Nickolodeon, Apple TV y CBS All Access. En deportes existe NFL Rewind (con repeticiones e juegos de la NFL), Choice NBA League Pass y un par de opciones para ver beisbol o hockey (MLB.tv y NHL Game Center).

Sling TV, que es parte de Dish, es una de las opciones más caras, unos $240 al año e incluye ESPN, Disney Channel y CNN ($420 si se incluye HBO). El servicio de emisión de Apple puede ser más caro y verá la luz antes de fin de año aunque no hay fecha definitiva. Netflix apenas pasa de los $100 anuales y Hulu, CBS y Amazon Prime se quedan por debajo de esta cifra. HBO que hasta hace poco era parte del paquete premium de la suscrpción de cable, se podrá ver por unos $15 al mes.

La selección deportiva on line no llega a canales de nicho como BeIN sports, en el que reina el fútbol (soccer) o Universal Sports en el que se puede seguir atletismo y ciclismo por ejemplo. Estos dos canales siguen siendo para suscriptores de TV tradicional. Tampoco las noticias en directo tienen una oferta muy depurada aún aunque canales como CNN, MSNBC y ABC tienen parte de programación on line.

Para acceder a estas emisiones hay que hacerse con un aparato para recoger el servicio. Si no se tiene una videoconsola con Internet, Roku (que vale menos de $100) conecta con la mayoría de los servicios de emisión en la red pero también se puede usar la caja de Apple TV,  la de Fire de Amazon o la llave de conexión Chromecast, alternativas más baratas a Roku.

En cualquier caso hay que hacer cuentas para saber si realmente compensa hacerse con estos paquetes ya que hay que seguir pagando la conexión a Internet y a ser posible con una velocidad de más de 5 Mbps para evitar retrasos en la emisión. Al precio de la conexión hay que añadir el del servicio on line que se contrata por lo que conviene estudiar bien las ofertas y la forma en la que se ve la televisión antes de armarse con las tijeras para cortar el cable.